miércoles, 20 de abril de 2016

CUARTO ENTIERRO DE NERUDA EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE

("Soy el sueño de otros XI")

Por Bernardo Reyes

Con todo respeto a los seguidores de don Patricio Aylwin, creo que su frase mas desafortunada fue aquélla de la “justicia en la medida de lo posible”.
Sin embargo no es por esta tibieza política, que el legado de don Patricio debiera medirse sino por hechos concretos y diversos, que también abarcan su defensa a los derechos humanos.
Pero estas palabras tan a la medida de una derecha golpista, dispuesta a extender sus redes de apoyo fascistas, todavía nos resultan hirientes a muchos. Estimo que hubiese sido mejor no haberlas dicho.

Compite este desacierto de Don Patricio con esto de pedir perdón estatal al pueblo de Chile por las atrocidades de la dictadura. ¿Cómo es esto de pedir perdón en nombre de asesinos y torturadores? ¿Habrá recordado don Patricio en su discurso cuando a las mujeres les metían ratones en la vagina? ¿Habrá recordado a los jóvenes torturados arrancándoles las uñas?
Tiendo a pensar que este perdón mas bien se trató de un oblicuo perdón personal, por haber facilitado que genocidas hubiesen llegado al poder, justamente por su apoyo inequívoco. Que la muerte y el terror fuese la forma cotidiana de convivir en nuestra nación por largo tiempo. Este discurso manido, del terror a la dictadura marxista, es algo sin asidero, y ha sido justamente “la historia” la que ha demostrado su completa falta de coherencia.

Por cierto estas palabras no pretenden ser la verdad absoluta. Y de modo alguno quisiera ser hiriente con sus camaradas. Solo representan un particular sentir, en una sociedad en la que el legado de don Patricio es palpable, en tanto gobierno de transición atado de manos, gracias a una derecha bastante hipócrita.

Entre los eventos simbólicos del presidente Aylwin, que el país no debería olvidar –y que a ratos olvida- está justamente el Tercer Entierro de Neruda cuando se trasladaron los restos de Pablo y Matilde desde el Cementerio General, hasta lo que se suponía sería la tumba definitiva en Isla Negra.

Me tocó estar detrás del Presidente Aylwin, y de nuestro querido Volodia Teitelboim. Estaban varios grandes, entre ellos Osvaldo Guayasamín. Vi de cerca la emoción del presidente, e íntimamente sentí que en esa emoción no había impostura.
Tampoco vi impostura en su mirada bondadosa, en ese apoteósico 12 de diciembre de 1992, con miles de personas llenando las calles desde el Ex Congreso hasta Isla Negra, en un funeral de estado.

La gestión del presidente Patricio Aylwin, en relación al traslado fue de un simbolismo enorme: el triunfo del amor sobre la muerte; de la poesía sobre ridículos bandos; de la luz sobre las sombras.
El retorno a la democracia, un tanto o un mucho coja, hace que este país no sea el mismo. Y don Patricio debe tener un lugar de honor, en el ritual de la esperanza, por mucho que discrepemos.

Hoy ha querido la muerte entregarnos otro simbolismo trágico, en que los restos de Aylwin y los restos de Neruda, casi coinciden en el Ex Congreso. Distintos velatorios, pero idéntico viaje. Uno directo a su primer entierro, el otro al cuarto.
Sin embargo la obviedad indiscutible del legado de estos dos personajes históricos, tiene en el caso del cuarto entierro de Neruda, un matiz de una repugnante  impostación.

Se trata de que un mentiroso, un estafador, y algunos compañeros de su partido, quisieron ver un acto homicida, donde lo que existió fue una conflagración de idioteces que dan vergüenza ajena.

Ahora bien, por la red ha circulado la invitación que adjunto.
Debo aclarar que la familia no ha convocado a homenaje alguno. Sí lo ha hecho un notable arribista a nombre de tres hermanos. Siendo la parte minoritaria de los herederos, ha ignorado a un 65% de los herederos del vate, y ha convocado al PC, al Ministerio del Interior, al Senado, a la SECH y al Consejo de la Cultura y las Artes.Y, se ha anunciado la presencia de la Presidente, como guinda de la torta.

Si es real esta “invitación a un reentierro”, hay que sentir lástima y vergüenza ajena cómo pueden ser instrumentalizados instancias gubernamentales, escritores y políticos avezados por la estupidez y la ignorancia de la condición humana ¿Los mismos que con pretextos de dudosa validez logran sacar los restos ahora hacen un "homenaje"? ¿No resulta notorio que los homenajeados serán quienes organizan el circo?

Agrego que en horas de homenaje televisivo al difunto presidente, no se ha nombrado la participación de la CÍA en el golpe militar.
Tampoco se ha dicho ni media palabra de esta noble acción de don Patricio con los restos de Pablo y Matilde, devueltos con dignidad y afecto a la tierra desde donde debe escucharse el mar que tanto amaban los amantes.

Don Patricio Aylwin, descanse en paz.
Don Pablo Neruda, inténtelo, si le fuera posible.


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