
Por Bernardo Reyes (26/07/2011).
A Ramiro Insunza Figueroa (+ 25 julio 2011).
Ahora tu casa guarda un ocaso. Cuarzos escuchando el canto de un jilguero.
La danza primordial del bosque en donde regresa el niño perdido a buscar a su madre.
Cierto, nada malo hay en partir. Menos cuando nunca se ha llegado totalmente.
Todo podría ser sueño o noche, pero fue curda, burbujas del cannabis, simulación de partida. Revoloteo suicida de polilla en el incienso humeante.
Y así y todo te fuiste sin avisar siquiera que las velas estaban desplegadas, y que era cosa de esperar los vientos favorables, para partir hacia el oriente mientras la lluvia anidaba las horas mansas de la memoria.
CON LA MEMORIA DE LOS CUARZOS
Author: Bernardo Reyes /
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2 comentarios:
y finalmente, VOLO al enuentro de su Francisca.
Siempre estará en el corazón de las personasa que le conocimos, por su buen trato, amabilidad y por ser gente
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