miércoles, 20 de enero de 2010

SE NOS LLENÓ DE RUBIAS LA CIUDAD



Por Bernardo Reyes

Se nos llenó de rubias la ciudad.
Incluso ya avanzada la noche aún se las podía ver pululando por las calles del bulevar.
Ni los pacos, nada. Solo ellas, haciendo flamear una banderita de mierda, y en su frente el cintillo de plástico con el nombre mágico del cambio.
Ya no se escuchaban bocinazos, ni caravanas delirantes de vehículos frente a La Moneda: la celebración había terminado: la zorra pobre al portal, la zorra rica al rosal.

Ellas, rubias entre rubias, aguardaban la micro, una luz lejana que parecía acercarse por la ancha Alameda, como un mandala diminuto.


Fotografia tomada de internet/ autor desconocido. Se ruega informar eventual titularidad, si la hubiera, para proceder a bajarla.