viernes, 11 de abril de 2008

UTRECHT- HOLANDA, saludo presentación libro "El enigma de Malva Marina"

Por Bernardo Reyes

Acto realizado 11 de abril del 2008.


Presentan: David Schidlowsky y Martín Mooij
Modera: Antonio Reynaldos


Hace algunos años, un destacado escritor señalaba por los medios, con cierta injustificada ira y soberbia, la inutilidad de trabajar en la investigación de la pequeña y tierna historia de Malva Marina.
Nos conminaba a que escucháramos con atención sus conclusiones, fundadas en su implacable certeza que la voz de los muertos carece de importancia, máxime cuando la protagonista no había pronunciado en vida palabra alguna.

Añejas convicciones, basadas en el culto a la personalidad sin mácula, ya nos habían venido repitiendo por décadas, que es políticamente correcto preservar en la naftalina de los discursos, una explicación siempre en la punta de la lengua para cualquier incoherencia.

De beatos y próceres diversos está plagada nuestra riquísima diversidad cultural latinoamericana, no obstante pocos son los elegidos para ser faros que iluminen el océano proceloso de la condición humana.
Creemos que Neruda es uno de ellos con holgura.

Hasta donde se sabe, no se nace sabio. No hay materias de estudio para ser visionario, no existen las cátedras para doctorarse en el asombro.
Es el hombre confrontado a su propia realidad, a su circunstancia el que se ve impelido por constelaciones, por oleadas de afectos y dolores, a una búsqueda de un equilibrio que le permita ver sus propias contradicciones individuales, con las cuales podrá ver las contradicciones y esperanzas colectivas.

El amor, siendo la antítesis del odio, es parte de una misma unidad: una serpiente devorandose la cola, hasta desaparecer.

Neruda, es el gran revolucionario por antonomasia, no obstante su errores y pequeñeces. Entender con objetividad su compleja vida, es lo único que nos permitirá zafarnos de la imagen arqueológica, decorativa y fosilizada, para dejarnos eso intangible que se llama poesía, que en voz de Federico García lorca es “aquéllo que anda por las calles”.

Naturalmente este libro que hoy se presenta gracias a la generosidad de entrañables amigos, no pretende sino ser el comienzo de un debate en donde Holanda tendrá un papel de protagonista activo.

No se trata de escarbar en tumbas sin razón alguna: se trata de entender los dolores, soledades, abandonos o reencuentros, de una historia omitida inexplicablemente, y sin la cual resultaría imposible entender una de las etapas mas deslumbrantes de la lírica nerudiana, como fue “Residencia en la tierra” y “España en el corazón”, obras que se nutren indiscutiblemente de estos dos seres casi borrados de la historia: María Antonia Hagenaar y Malva Marina Reyes.

Mis agradecimientos más sinceros para Antonio Reynaldos, incansable investigador y mejor amigo, quien fue un activo y cercano colaborador en lo referido a dilucidar los sucesos mirados desde Holanda; a Fred Julsing, por su generosidad de compartir su archivo personal con las fotos de Malva Marina; a Gien Klatser, la amiga solidaria con quien partimos caminando por una senda desconocida, buscando las huellas que había dejado en el bosque tupido, una niñita perdida que nos canta y nos canta, porque a su boca jamás llegaron las palabras.

Debo señalar también que es un alto honor que en esta presentación participe mi amigo David Schidlowsky, acucioso investigador cuya obra está llamada a ser fuente insustituíble de información, como lo ha sido con mi libro, cuestión que pública y privadamente he agradecido. Junto a el, la participación de Martín Mooij anfitrión de Neruda en su visita al evento de Poetry Internacional en Holanda en 1971, constituye un verdadero regalo que agradezco con emoción.
Un saludo afectuoso para los asistentes.




*Fotografías de los asistentes de Gien Klatser-Oedekerk.