miércoles, 23 de abril de 2008

1973 REVOLUCIONES POR MINUTOS

Por Bernardo Reyes


Es posible la equivocación, pero quizás si lo mas cercano a la poesía sea el cine. La seducción que ejerce la cámara navegando por mundos que no conocemos, hace que la maravillosa capacidad de síntesis, se transforme en uno de los actos más fascinantes del arte: el desarrollo de vidas enteras trasvasijadas en unos cuantos minutos o pocas horas.

El film "1973 Revoluciones Por Minutos" , adicionalmente nos sugiere que la historia de un actor, cuyo personaje que representa, denominado Allende, tenga tanto o mas valor que su alter ego: la pequeña sala de teatro de Nueva York, donde se desarrolla la trama del hombre que debe actuar, que conversa con los vecinos, que se maquilla, y realiza su diaria actuación en la sala vacía, nos ofrece una lectura emotiva que resulta inédita para trasmitirnos el drama del hombre enfrentado a la disyuntiva de ser un héroe.

La historia de Salvador Allende, que de una forma u otra todos conocemos, en esta particular visión, logra trasmitirnos lo que quizás la repetida retórica de decenas de películas sobre el tema no han logrado: la del actor que podemos ser nosotros mismos, intentando representar al amigo presidente.
La representación de lo trascendente a partir de lo cotidiano, permite ver al hombre escondido en el cabello ensortijado de la leyenda.
Pudimos ver antes que muchos este film, que ha tenido adicionalmente el gran mérito de emocionar a la familia del presidente autoinmolado.

No son las alambicadas interpretaciones históricas, sino los pequeños guiños del hombre que enfrenta sus limitaciones y temores: el gran mito que pertenece a la esperanza de la redención humana con el que nos identificamos, y con el que tenemos un sentido de pertenencia.

Estreno en Chile: el 5 de junio.


SINOPSIS (Español, ingles y francés)
Por Fernando Valenzuela


Un actor, en un teatro vacío en Nueva York, se prepara para salir al escenario.
En su camarín hay fotos de Allende y el Dante. El Dante será la voz en off que reflexiona y guía al personaje.
El actor se transforma en el personaje Allende y recreará sus últimas horas en el Palacio Presidencial el 11 de Septiembre de 1973.
Ahí solo y sabiendo que es su última batalla, recordará a su padre, su infancia , y sus amores, el hijo que no tuvo, y se enfrentará sin vacilar, como un héroe griego a su destino final.


In New York, an actor in an empty theater, revives the last hours of President Allende, in September 11, 1973.
Here, all alone, with the certainty that he is fighting his last battle, he remembers his childhood, his beloved father, his family, the women he loved, and confronts
without hesitation his ultimate fate.


Un acteur dans un théâtre vide a New York, il se prépare à entrer en scène.
Dans sa loge des photos de Dante et d´Allende.
Dante est la voix qui questionne et guide le personnage.
L´acteur entre dans le personnage d´Allende et va vivre ses dernières heures dans le Palais de La Moneda le 11 septembre 1973.
Là, seul, sachant qu´il livre son ultime bataille, il se souvient : son père, son enfance, ses amours, le fils qu´il n´a pas eu. Il affronte sans crainte, comme un héros de la tragédie grecque, son destin.

FICHA TECNICA


Director: FERNANDO VALENZUELA
Productor: EDUARDO LARRAIN
Dir. foto: CRISTIAN LORCA
Cámara: ALEJANDRO MOYA
Mezcla de sonido: RODRIGO SAEZ
Diseño de sonido: FILMO SONIDO
Montaje: FERNANDO VALENZUELA
Música: MIRANDA Y TOBAR / GEPE
Asist. montaje: LUIS AGUIRRE
Sonido directo: Luckasz Janik
Post producción: CRISTIAN BARROS/LUIS AGUIRRE
Asesor música: ADOLFO FLORES
Guión: FERNANDO VALENZUELA/RODOLFO QUEBLEEN
Actor (Allende): RAMIRO SANDOVAL
Voz Dante: ALEJANDRO COHEN

DURACION
65 MINUTOS

Salida SALAS CINE CHILE
19 DE JUNIO 2008

CONTACTO
EDUARDO LARRAIN (PRODUCTOR)
nk@markafilms.cl
Mayores informaciones en:

martes, 22 de abril de 2008

PASAJES OCULTOS DE LA VIDA DE NERUDA

Por Jorge Boccanera (Foto: Enrique Manuel Abate)


La hija de Pablo Neruda y la primera esposa del poeta, María Antonia Hagenaaer, que fueron escamoteadas en la historia afectiva del poeta donde sobresalen los nombres de Delia del Carril y Matilde Urrutia, configuran el núcleo del reciente libro de Bernardo Reyes, El enigma de Malva Marina.Ambas mujeres habitan los pasajes borrosos de la biografía del poeta chileno, donde los primeros planos son ocupados por los viajes a Oriente, la Guerra Civil Española, la militancia política y el desarrollo de una poesía exuberante y de honda raíz humana. Publicado en Chile por RIL Editores, el libro está escrito por el sobrino nieto de Neruda, también poeta, que le ha dedicado varios títulos: entre ellos, Retrato de familia —adaptado por Televisión Nacional de Chile para una miniserie— y Album de Temuco; ahora, El enigma de Malva Marina está entre los planes del director Fernando Valenzuela. A los 23 años Neruda fue designado cónsul en Birmania, tres años después —en 1930— contrajo matrimonio en Singapur con la holandesa Hagenaar, que él llama “Maruca”. La felicidad que trasuntan las cartas a la familia de Neruda se diluye pronto: viajan a Chile en 1932, cargando una pasión desvalida. “Apenas llegado de Oriente, Neruda se reencuentra con Olga Margarita Burgos, a quien antes de irse a Buenos Aires le regala una copia del poema ’Walking around’. También se reúne con Albertina Azócar, la mítica musa de los ’20 Poemas de Amor’, lo que revela que su matrimonio estaba haciendo agua” cuenta Reyes.A partir de allí “Maruca”, atractiva, rubia, elegante y altísima, será para aquellos que la conocieron una mujer “distante”, “melancólica”. Esa mujer “impenetrable” acompaña a Neruda en 1933 a cumplir labores consulares en Buenos Aires, donde “Maruca” quedará embarazada de Malva Marina.Reyes, quien asegura que “la historia de esa niña fue omitida”, agrega las razones que lo llevaron a escribirla: “Me resultaba imposible no hacerlo. Mi abuela Teresa Toledo, mi abuelo Rodolfo Reyes, mi padre Raúl Reyes y mi tía Laura Reyes, recordaban con exactitud el momento que Neruda y María Antonia llegan a Temuco en 1932”.Neruda tendrá otro destino en 1934: España, donde nace Malva Marina con hidrocefalia. “Maruca” y Neruda permanecerán juntos dos años más; cuando deciden separarse ella viaja a Francia con la niña y él permanece en Barcelona, atravesada por el clima bélico del ’36. Allí su amante, la argentina Delia del Carril, aparece como su nueva mujer.El enigma de Malva Marina martilla contra la hipótesis de un padre abandónico: en años de la guerra civil española y luego la segunda conflagración mundial, la niña vive con una familia sustituta en Holanda, donde el poeta la habría visitado, un dato completamente desconocido.“En agosto y noviembre de 1939 está documentado que viaja a Holanda a ver a su esposa y a su hija; la propia María Antonia lo reafirma en sus cartas. Los viajes se dan en medio de la tarea de traer a los refugiados españoles”.El autor va a fondo en el tema al señalar: “A la historia oficial del poeta no le convenía mostrar este dolor que despedazaba al héroe. El portavoz de los sin voz, se quedaba en silencio. Pero es justamente este silencio el que ayuda a entender a este gran hermano mayor de la poesía”.El poeta chileno se enterará del fallecimiento de Malva Marina en 1943 en México, el mismo año en que en México se declara disuelto el matrimonio con Hagenaar y Neruda se casa con Delia del Carril. La tumba de la niña aparecerá en 2004.“No se puede encontrar lo que no se anda buscando —señala Reyes—. Un estudioso sostuvo que la niña había fallecido durante un bombardeo nazi; es increíble que nadie se haya tomado el trabajo de verificar fechas”.Para Reyes, “Neruda no puede reducirse a este simplismo; representar un ideario revolucionario es cohabitar con la vida, la pasión”. Sobre la ausencia de la niña en la obra del poeta, expresa: “Que yo sepa, a su padre, madre y hermana, apenas les dedicó un poema y no hay que deducir que no tuvieron importancia en su vida”.Y añade: “El poema ’Enfermedades en mi casa’ es de un dramatismo enorme, donde alude a su dolor de ver que en esta niña no crecen las sonrisas. Las memorias (se refiere a ‘Confieso que he vivido’), para mi gusto fascinantes, son a ratos desmemorias”. Concluye Reyes imaginando la relación entre padre e hija: “Tengo la imagen de como era Neruda de cariñoso con mi hermana menor. Hay una película donde sale caminando con ella, llenándola de mimos. Lo mismo hacía con otras pequeñitas. En este afecto por las niñas de su familia, suplía la carencia de su hija”.



Publicado en:
* "El Diario"
* "El Liberal"
* "El Clarín de Chile"
* "TELAM, Agencia de noticias de la Rep. Argentina"
* "Agencia de noticias CFIN"
* Chilenosenbarcelona.com

viernes, 11 de abril de 2008

UTRECHT- HOLANDA, saludo presentación libro "El enigma de Malva Marina"

Por Bernardo Reyes

Acto realizado 11 de abril del 2008.


Presentan: David Schidlowsky y Martín Mooij
Modera: Antonio Reynaldos


Hace algunos años, un destacado escritor señalaba por los medios, con cierta injustificada ira y soberbia, la inutilidad de trabajar en la investigación de la pequeña y tierna historia de Malva Marina.
Nos conminaba a que escucháramos con atención sus conclusiones, fundadas en su implacable certeza que la voz de los muertos carece de importancia, máxime cuando la protagonista no había pronunciado en vida palabra alguna.

Añejas convicciones, basadas en el culto a la personalidad sin mácula, ya nos habían venido repitiendo por décadas, que es políticamente correcto preservar en la naftalina de los discursos, una explicación siempre en la punta de la lengua para cualquier incoherencia.

De beatos y próceres diversos está plagada nuestra riquísima diversidad cultural latinoamericana, no obstante pocos son los elegidos para ser faros que iluminen el océano proceloso de la condición humana.
Creemos que Neruda es uno de ellos con holgura.

Hasta donde se sabe, no se nace sabio. No hay materias de estudio para ser visionario, no existen las cátedras para doctorarse en el asombro.
Es el hombre confrontado a su propia realidad, a su circunstancia el que se ve impelido por constelaciones, por oleadas de afectos y dolores, a una búsqueda de un equilibrio que le permita ver sus propias contradicciones individuales, con las cuales podrá ver las contradicciones y esperanzas colectivas.

El amor, siendo la antítesis del odio, es parte de una misma unidad: una serpiente devorandose la cola, hasta desaparecer.

Neruda, es el gran revolucionario por antonomasia, no obstante su errores y pequeñeces. Entender con objetividad su compleja vida, es lo único que nos permitirá zafarnos de la imagen arqueológica, decorativa y fosilizada, para dejarnos eso intangible que se llama poesía, que en voz de Federico García lorca es “aquéllo que anda por las calles”.

Naturalmente este libro que hoy se presenta gracias a la generosidad de entrañables amigos, no pretende sino ser el comienzo de un debate en donde Holanda tendrá un papel de protagonista activo.

No se trata de escarbar en tumbas sin razón alguna: se trata de entender los dolores, soledades, abandonos o reencuentros, de una historia omitida inexplicablemente, y sin la cual resultaría imposible entender una de las etapas mas deslumbrantes de la lírica nerudiana, como fue “Residencia en la tierra” y “España en el corazón”, obras que se nutren indiscutiblemente de estos dos seres casi borrados de la historia: María Antonia Hagenaar y Malva Marina Reyes.

Mis agradecimientos más sinceros para Antonio Reynaldos, incansable investigador y mejor amigo, quien fue un activo y cercano colaborador en lo referido a dilucidar los sucesos mirados desde Holanda; a Fred Julsing, por su generosidad de compartir su archivo personal con las fotos de Malva Marina; a Gien Klatser, la amiga solidaria con quien partimos caminando por una senda desconocida, buscando las huellas que había dejado en el bosque tupido, una niñita perdida que nos canta y nos canta, porque a su boca jamás llegaron las palabras.

Debo señalar también que es un alto honor que en esta presentación participe mi amigo David Schidlowsky, acucioso investigador cuya obra está llamada a ser fuente insustituíble de información, como lo ha sido con mi libro, cuestión que pública y privadamente he agradecido. Junto a el, la participación de Martín Mooij anfitrión de Neruda en su visita al evento de Poetry Internacional en Holanda en 1971, constituye un verdadero regalo que agradezco con emoción.
Un saludo afectuoso para los asistentes.




*Fotografías de los asistentes de Gien Klatser-Oedekerk.