miércoles, 20 de febrero de 2008

UN TROZO DE RUDA MISTRAL

Por Bernardo Reyes

Ya nadie recuerda la imagen de dos damas sosteniendo un busto de Gabriela Mistral, ataviadas de risas bobaliconas, retratadas en plena consagración del rito de traer de vuelta a la poetisa.
Perpetuada tamaña hazaña, ya tendríamos que ser habitantes del anunciado reencantamiento mistraliano, pero al parecer nada de esto ha sucedido.
La rotunda y ceñuda roca al parecer se encontraba entre el voluminoso legado de manuscritos, libros y papelería inútil, guardados con pertinacia y ternura por la compañera y secretaria de Gabriela, la bella y erudita Doris Dana.

Con la llegada de este valiosísimo cargamento, naturalmente se ha abierto la sed de indagar en el ser escondido en la charada del homenaje-emblema del billete de cinco mil pesos, ahora para transformarlo en algo más consistente. No supimos descifrar qué formato tendrá esa consistencia, porque estas damas aturdidas de emoción, dieron por hecho que adivinábamos qué quisieron decir. El asunto es que dijeron nada.

Esta desechable iconografía periodística, quedó relegada al olvido por otras noticias de actualidad política difundidas en ese momento, y que son todavía más desechables.
Me refiero a la extemporánea, y ahora añeja disculpa y proclamación del ex presidente Ricardo Lagos, quien en forma magistral pidió disculpas al mismo tiempo que no las pidió.
El Transantiago debe estar entre las máximas estafas conocidas en el presente siglo, y que involucra privados, instancias gubernamentales, y oportunistas. Solo la competencia bursátil, debe seguir capitaneando los rankings de la sinvergüenzura nacional.

Las malas acciones se medirán por la cantidad de votos, nos espetó y clarificó el expresidente. Nadie preguntó de qué votación se trataba, pero implícitamente uno supone que se trataría de una votación futura, en la cual el cuestionado, sería ese evidente ciudadano sin aludir. Es decir, el autor de la disculpa y proclama.

Previamente ya habíamos escuchado las temblorosas palabras de Patricio Hales, hombre que compartió el lecho con el mandatario en las mazmorras de la dictadura y que, en virtud de esa cercanía emocional, vistió su rostro de pucheros para leer ante las cámaras de la televisión chilena las conclusiones de la cámara de diputados.

El diputado Hales había presidido la Comisión Investigadora del Transantiago de la cámara baja, que demostró la responsabilidad y negligencia de al menos quince autoridades, entre las que se encontraba Lagos, su ex compañero de celda.
En cualquier otro caso de juicio, quien fuera parte comprometida, se abstiene de constituir el jurado. Pero no aquí en Chile.

Por algún motivo, estas insufribles disculpas trajeron a la mente otra anterior, que ya son parte insustituible del inventario patrimonial de la ñoñería nacional.
Me refiero a la manida disculpa al pueblo de Chile de Patricio Aylwin, a nombre de los torturadores, asesinos y comisionistas, de los años del asco.
Raro es pedir disculpas por algo que no se ha hecho, pero más raro es cuando el que pide disculpas no exprese derechamente que fue un promotor del golpe militar, y que horrorizado con las consecuencias de actos que el mismo estimuló para que ocurrieran, optó por salvar el pedazo de alma que le quedaba sin agusanar.
El resto de su sanación seguramente fue completada con vehementes y sistemáticos rezos, autoinflingidos en el formato de rosarios y otras estructuras implorativas.

Entre tanta mise en scène y destemplados actos de liturgia política barata, nos quedamos con la sensación que ya no será posible establecer en una síntesis necesaria todo lo relativo a los presos mapuches en huelga de hambre, que culminaron con los ciento diez extenuantes días de Patricia Troncoso.
Como nadie murió, los ideólogos de esta suerte de fascismo solapado, quedarán en la punta de la lengua de todo el mundo, pero nadie pronunciará nombre alguno.

La tela de la síntesis se debería cortar por doquier, en un país de poetas. Pero este poema escrito con dolor y sangre real, no encuentra editores. Y, quienes sostienen el actual orden demuestran voracidad en el trozo de pastel que les da el poder. Esto es, no cuestionar mucho al gobierno, caso contrario esta democracia que tanto ha costado construir, se nos vendrá abajo.

No obstante, de una forma u otra sabemos que Patricia Troncoso dobló en días la terrible huelga de hambre del poeta y revolucionario irlandés, Bobby Sands, fallecido el cinco de mayo de 1981 en la cárcel de Long Kesh, Belfast.
Y este hecho dramático, que ya forma parte de la memoria diluída con el alzheimer de imágenes confusas, con que se construye nuestra historia, será sacado de los discursos para luego olvidarse.
No es novedad: a nadie le interesó mucho la suerte de Patricia, hasta que llegaron los informes de inteligencia al palacio, comunicando que ya habían empezado los primeros estertores anunciando el aterrizaje de la muerte en el extenuado cuerpo de una mujer, que luchaba por los mapuche sin ser mapuche.


Dios nos libre de hacer comparaciones odiosas, pero Margaret y Michelle, parecieron en estos dolorosos días sacadas de un mismo cuento de horror.
Se trataba en ambos casos de presos que hacían exigencias bastante discretas. En el caso de Sands, era el derecho a no llevar uniforme carcelario, a no trabajar en la cárcel, a relacionarse libremente con otros prisioneros, a organizar su propio tiempo libre y derecho a recibir una visita y una carta por semana. En el caso de Patricia, un poco menos.
Por cierto, podremos discrepar mucho con la presidenta Bachelet, pero creemos que ni remotamente se podrían comparar a ambas gobernantes. En el caso de nuestra presidenta, simplemente sus asesores se equivocaron, al postergar una negociación que pudo haber ocurrido sin tanto dolor, ni jugando con la vida.

La Thatcher, en cambio, ha pasado a la posteridad como la obsoleta meretriz de un sistema colonialista pasado de moda, obscenamente inhumano. Conocedora de que Sands había sido elegido diputado del partido Sinn Fein (que significa algo así como “nosotros mismos”), mantuvo su cerrazón de alma.
La intolerancia no sirvió de nada: la reconciliación fue un proceso entendible solo desde los códigos de ingleses e irlandeses, quienes aceptaron tolerarse con las armas del diálogo.

Pero entre tanta omisión y silencio, parece ser que también nos olvidamos que esta decrépita dama fue una defensora a ultranza de Pinochet -el comisionista- en cuya dictadura se redactó y promulgó la Ley Antiterrorista ( Nº 18.314), por la cual está presa Patricia Troncoso.

La cualidad de terrorista tiene ciertas características bien específicas, que aparentemente la distancian considerablemente de lo que son delitos comunes. Por tanto las sanciones punitivas, que se han aplicado por supuestos actos delictivos, son extremadamente severas.
El prestigioso comentarista internacional Raúl Sohr fue convocado por uno de estos tribunales a prestar declaración, y de manera muy categórica demostró que internacionalmente los parámetros que definen un acto terrorista, son muy claros, y que en este caso no se dieron.

Quizás si la mejor alternativa para entender entonces la génesis de este conflicto lo encontremos en la voz de los propios protagonistas, y que aparecen en el film “El juicio de Pascual Pichún”, que registra el proceso judicial que lleva a la cárcel a un grupo de comuneros, entre ellos a Patricia.

La odiosa ley antiterrorista, redactada por los escribanos del dictador homicida, de acuerdo a lo que nos enseña la película, fue reflotada por un prestigiado miembro de la concertación el que la aplicara, para defender su derecho a la integridad de su propiedad privada violentada con un incendio.

Cuando asistimos al estreno de este film, su directora, María Teresa Larraín, nos dio una clase de lo que significa ser objetivo.
María Teresa prefiere hablar de un punto de equilibrio y no de objetividad. Es decir, a pesar de la evidencia de los hechos, deja hablar a cada una de las familias sin intervenir. Este manido punto de equilibrio de la directora, es por tanto un referente de tanta importancia como lo es la cámara. Es decir, el hombre y sus emociones tienen tanta importancia como el obturador.
¿Habitar este punto de equilibrio será entonces no sentir?
O dicho con otras palabras ¿mirar el abuso sin juicios es algo que nos inhiba de ver al abusador?
Que cada cual exponga con la serenidad que sea posible sus pensamientos y emociones, no inhabilita a nadie utilizar la alternativa de contrainterrogar cuando la contradicción se hace evidente.
Pero nada de esto ocurre. Una cámara omnisciente mira con su ojo cíclope lo que quieran decir los protagonistas. La directora no tiene nada que decir, entendemos que por el bien superior de mantener su “punto de equilibrio”. Resultado, una película que ha pasado sin pena ni gloria, en donde todos han resultado ganadores. O bien, todos perdedores y en donde, desgraciadamente, quedamos tan desinformados como antes de ver ni escuchar nada.
Vistas así las cosas, las familias Figueroa y Pichún, confrontadas con visiones de mundo contrapuestas, son ambas culpables e inocentes.

Quizás si la más flagrante contradicción mostrada en el film por uno de los protagonistas, sea plantear que su estructuración ética de hombre de bien pase por ser Presidente Vitalicio de la Fundación Pablo Neruda, ante lo que la directora con absoluto control, y no interrumpiendo su inflexible y particular sentido de la objetividad, no tiene ningún comentario al respecto.

El viejo poeta, aguerrido en las luchas de los pobres nuestros, invitó a los generales traidores de la España desangrada a mirar su casa muerta, y a que vinieran a ver la sangre por las calles. Amenazó con firmeza cuando dijo que de cada niño muerto nacería un fusil con ojos, que les encontrarían el sitio del corazón. Luego, ya en su madurez, nos convocó al nixonicidio, en poemas que mueven el piso a las convicciones de que el arte no puede estar al servicio de la política y de los problemas sociales.

Pues bien, ha llegado la Mistral a Chile, país en el que nunca quiso estar. Temía que fueran a tratarle como la Gaby pero desgraciadamente ocurrió algo peor, cuando le hicieron el monumento al olvido representado en el billete de cinco mil pesos.

A pesar que no se ha anunciado, seguramente irá a ver a su amigo Neruda, pero no a Temuco, ciudad que detestaba al recibir ataques diversos por la prensa de parte de un político de la zona.
Cabe hacer notar que el diario “La Mañana”, el primer periódico de la ciudad, y en donde el poeta escribiera sus primeras colaboraciones, fue incendiado por los mismos amigos del “orden” de estos días, que les parece sensato e indiscutible, que el Presidente de la Fundación Pablo Neruda sostenga en una entrevista al periódico “El Mercurio”, que los mapuche jamás fueron propietarios de nada, dada su condición nómada, y que era deber del estado reciclarlos (sic).
Solo así dejarían de ser salvajes y seguramente tendrían mayores opciones de acceder a la bondad, generosidad y tolerancia que representa el estado dominante.

No sé si alguien lo recuerda: Gabriela Mistral fue promotora de la reforma agraria en Chile. Fue defensora de revolucionarios de importancia en la historia latinoamérica como el nicaragüense César Augusto Sandino. ¿Cómo se las irán a arreglar para que esta recuperación del legado de la poetisa, no se transforme en el emblema de lucha de los que consideran la voz de estos hermanos mayores, como la voz que los acoge y los interpreta?

De algo sí podemos estar seguros: Gabriela Mistral y Pablo Neruda, han sido los más grandes defensores de la dignidad indígena. Y entendidas así las cosas, los que habitan la esperanza de días mejores, los heridos por la bestia del fascismo solapado que impele a sostener la felicidad de unos pocos, coaccionando la libertad de muchos, tienen dos aliados que inequívocamente están en defensa de quienes no tienen mas que unos pocos sueños como toda propiedad personal.

El trozo de ruda Mistral significa algo más que posar ante una cámara con una escultura, o mirar que en el lenguaje de los días vuelven a estar presentes los nombres de dos hitos, que no tienen nada en común con las predecibles palabras insustanciales de dos futbolistas cotizados, por ejemplo.
Se trata el asunto de mirar nuestros condicionamientos y convicciones con la determinación y el asombro de quien descubre en sí mismo, la ternura de la esperanza a partir de un profundo y revolucionario sentir, que ponga al hombre como asunto central, entre otras cosas.

El viento Mistral, pule a la roca Mistral. La roca Mistral que sabe el lenguaje que viene de tramontana, nos traduce palabras que invitan a la liberación, a la alegría, a la cooperación.




jueves, 14 de febrero de 2008

De tu boca clandestina.



De tu boca clandestina
Quiero tus amplios besos
En la oculta seda negra
De la noche.

De tus caderas
Hechas de madera blanca
Quiero mi último refugio.

Del triángulo de tus piernas
Quiero tocar
El rocío tibio
En la hierba de tu pubis.

De tu largo abrazo horizontal
Quiero toda la paz.

Del silencio de tu despedida
Quiero la duda de ver
Si es cierto que existes.



© En "Karmazul, para duendes y sirenas" Editorial Isla Negra, Puerto Rico, y Editora Buho, República Dominicana, 1996.
(ISBN 1-881715-18-3).
© Bernardo Reyes.

lunes, 11 de febrero de 2008

MIO ZIO : PABLO NERUDA

(Publicado en la revista italiana CLUB 3 edición diciembre 2007)

A colloquio con Bernardo Reyes ,
pronipote del Premio Nobel e poeta


di Marco Roncalli

Quando l’anno scorso fu eletto presidente Giorgio Napolitano mi ricordò subito che il neo Capo dello Stato era stato sottoscrittore della prima edizione anonima di Los Versos del Capitan del suo prozio Pablo Neruda, tra il ’51 e il ’52 fuoriuscito in Italia insieme a Matilde Urrutia (al cui fascino il poeta –già legato alla pittrice Delia del Carril all’epoca della guerra civile spagnola- non aveva saputo sottrarsi). Lui poi a segnalarmi con costanza i libri dedicati al “vate” cileno, che andrebbero riscritti alla luce del suo Retrato de famiglia edito nel 1996 . Lui è Bernardo Reyes . Vive a Santiago del Cile e porta bene i suoi cinquantasei .Pronipote di Neftalí Reyes Basalto (il vero nome di Neruda) e pure poeta, ha cominciato a pubblicare nel ‘78 in piena dittatura militare,quando chiamarsi Reyes era duro. Sposato con Mary Cruz e padre di due figli, inventore di quel Tren de Poesía che ha portato in giro per il Cile tanti scrittori sui vagoni di una locomotiva a vapore seguendo la linea ferroviaria in disuso sulla quale avanzava il trenino del padre del Premio Nobel, Reyes deve notorietà alla pubblicazione dei Cuadernos de Temuco (le prime poesie nerudiane rimaste inedite dopo la morte del Premio Nobel ), ma tra i suoio meriti c’è quello di aver ricostruito con il suo Retrato e i Cuadernos citati, quell’intima trama familiare, trascurata da storici e critici, che ha permesso un approfondimento delle origini biografiche e poetiche di Neruda. Ed è una storia- ricorda Bernardo- che inizia da lontano. Con il piccolo Neftalí Reyes dentro una città che ingrandisce rubando terreno alla selva, e dentro una famiglia che vive contraddizioni e disarmonie, alle quali si sottrae rifugiandosi nella poesia. Cerchiamo di capirne di più chiedendo a Bernardo di spiegarci la sua parentela con Neruda e la sua famiglia. “ Mio nonno paterno Rodolfo Reyes era il fratello maggiore di Neruda .Tuttavia non ebbe con lui il ruolo di primogenito perché nato da una relazione casuale di suo padre don José del Carmen Reyes Morales con Donna Trinidad Candia Marvede ,molto prima della nascita di Neruda. Come ‘figlio naturale’ fu relegato in disparte.Mio nonno è cresciuto libero nella zona del rio Toltén e usò le sue prime scarpe a tredici anni quando don José -padre di Rodolfo e di Pablo- sposò in seconde nozze Donna Trinidad, dopo che era morta– e proprio nel darlo alla luce- la madre di Neruda: Rosa Neftalí Basoalto Opazo. Come Neruda rivelò doti precoci per la poesia, così mio nonno Rodolfo le manifestò per il canto. Ma quando ebbe una borsa di studio per studiar musica al Conservatorio di Santiago subì il divieto del bisnonno: bastava già un artista per don José. Neruda non ricevette lo stesso colpo quando suo padre si accorse che non studiava pedagogia ma inseguiva la poesia: solo restò senza appoggi economici. Pablo affrontò con la magia della poesia le avversioni familiari, mio nonno Rodolfo rimase castrato artisticamente . Se poi mia bisnonna, Donna Trinidad, per ipocriti pregiudizi vittoriani non aveva potuto allevare il suo primo figlio, quando arrivò Neruda si volse interamente a lui che in seguito sempre la chiamò mamamadre teneramente incapace di chiamarla matrigna. Poi si unì una terza sorellastra: mia zia Laura Reyes Candia che presto seppe tutto senza far però distinzioni tra i suoi fratelli e mantenendo i segreti Nella mia famiglia insomma ci fu un triangolo amoroso,comprensibile solo dentro una certa confusa situazione. Due madri appaiono registrate nella genealogia della famiglia Reyes.Con le mie ricerche ne ho aggiunta una, sconosciuta, mai apparsa in documenti. Aurelia Tolrà:la madre biologica di Laura Reyes. …”.Per carità fermiamoci qui… “ Sì. Attenzione, però. Sono radici importanti e indicatori di un’ atmosfera senza le quali non si capisce il mito chiamato Neruda…”. Parlami della tua relazione con lui. “Fu naturale da sempre: mai ho dissociato personaggio e persona. E in casa di mio padre- Raùl Reyes Toledo- era accolto come nella sua di Temuco.Inoltre questa abitazione era vicina a quella dov’era cresciuto e comunicava attraverso porte interne con la ‘casa vecchia’. Nello stesso patìo dove stavano nonno Rodolfoe gli zii Neftalí e Laura, son cresciuto io con i miei fratelli.Per noi Neruda era il familiare ricevuto con affetto dagli adulti e, per la notorietà, con enorme curiosità dai più piccoli. Nei ritorni in Cile dai suoi ripetuti viaggi lui trovava sempre di tempo per recarsi da noi. Ma si parlava di tutto fuorché di letteratura, oggetto di scarsa predilezione in famiglia…”..Tranne il tuo caso: il pronipote che ci ha restituito le origini di Neruda, e per giunta poeta… “Sì i miei lavori , piuttosto citati, hanno fatto chiarezza su questa famiglia povera del sud del Cile, con enormi carenze, anche affettive. Ma è stata dura ,all’inizio nessuno diede importanza al mio lavoro, poi tanti si sono ricreduti. L’essere io allora sconosciuto scrittore di provincia e parente di Neruda costituiva un fatto insolito”. Hai raccolto un’eredità, o la tua è una vocazione? “Niente di questo. Affronto il tema per una questione personale. Ti ricordi il golpe in Cile nel 1973? Per noi, per me, significa aver vissuto l’orrore . I camion dei militari, le città sotto assedio, gli amici spariti. Sembrava un film, ma era realtà. Che ha lasciato cicatrici dolorose a quanti dovettero esiliare, e a quanti furono costretti ad essere esuli dentro casa . Una storia brutale. In quell’orrore sorse in me la necessità di spiegare perché militari rabbiosi e ignoranti provocavano questi atti demenziali . Continuavo a pensare. E poi avvertiii in modo naturale il desiderio di ricostruire anche la mia storia personale e familiare. Era necessario riarmarsi emozionalmente, e Pablo in questo contesto era uno più della famiglia. Scoprendo la sua vita, dalle mie stesse radici, ho constatato luci e ombre della sua esistenza sino al sorgere in me di nuovi conflitti. Ognuno è quel che è: immerso in eventi irripetibili.Vantaggi e svantaggi di queste circostanze funzionano con un’unica condizione: non accendere luce per fare paragoni nella mezzanotte di questo concubinato”. Nei fatti dove ti ha portato questo dato? “Per molto tempo Neruda è stato letto decontestualizzato dalle sue origini .Che invece sono fondamentali. Le radici del suo umanesimo che passano per una scelta politica, sono invece strettamente legate alla sua famiglia e a una zona ben precisa del sud del Cile. Etica, passione, visceralità, ciò che lo portava alla necessità di avere un contatto con le cose, le emozioni, ad essere come diceva Lorca ‘un poeta più vicino al sangue che all’inchiostro’, nascono anche da lì”. Secondo te quel che si conosce di Neruda è tutto? Lavorando al mio ultimo libro, ancora inedito e appena concluso, ho scoperto fatti sconosciuti, specie documenti provenienti da diversi archivi pubblici e privati ed anche racconti su aspetti ignoti in vecchi giornali . A New York fortuitamente son finiti in mano a un collezionista le lettere di Alvaro Hinojosa spedite dall’oriente quando il poeta Hinojosa aveva accompagnato il ventenne Neruda console in Birmania e a Cylon tra il ’27 e il ’28: testimonianze di una tappa inesplorata. Ho affrontato questo nuovo lavoro -che ruota attorno al processo di scrittura di Residencia en la Tierra- con un pretesto . Quello di investigare la storia di sua figlia –l’unica Malva Marina, morta a otto anni, avuta dall’olandese Marìa Antonieta Hagenaar sposata nel ’31. Così ecco il periplo Oriente, Buenos Aires, Barcellona, Madrid, Marsiglia e Olanda. Il risultato è stato sorprendente:per anni si è insistito su luoghi comuni con l’unica certezza che c’erano enormi contraddizioni,silenzi inspiegabili del poeta su un’ epoca oscura, certi ossequi ai dettati stalinisti, e soprattutto, l’enorme umanità che emrge da periodi storici complessi. Questo libro rende conto di un processo legato strettamente all’Europa e segue la seconda guerra mondiale e la Spagna in guerra civile, quando nasce Malva Marina durante i bombardamenti su Madrid. Il ruolo del poeta, l’evoluzione della sua opera, la sua relazione con gli intellettuali visti dalla prospettiva intima dell’uomo tra problemi personali e contraddizioni, speranze e frustrazioni”. Che tu sappia ci sono ancora degli inediti? “Non mi sorprenderebbe che apparissero.Il mio stesso lavoro prova che delle figure che sembrerebbero uscite da un romanzo, sono esistite ed ebbero enorme influenza su di lui. Neruda. Prima si nominavano en passant .Come se non avesse avuto alcuna importanza il dolore del poeta padre di una figlia con un male incurabile….”. Hai ricordi particolari di incontri con lui? Ricordo quand’ero piccolo che zio Pablo a casa mia incontrava i parentii, anche anziani centenari come le nonne e le prozie già testimoni dirette di usurpazioni sulle terre degli avi. Alla morte di Neruda avevo ventidue anni . Ricordo i viaggi che fece al sud del Cile negli anni ’60 e ’70. Con Matilde Urrutia siam poi diventati amici stretti dopo la morte di Pablo nel ’73 : è stata lei a farmi conoscere l’uomo universale che faceva paura anche da morto.La repressione della polizia di Pinochet si manifestava anche quando andavamo a lasciargli i fiori al cimitero ogni 23 settembre, anniversario della morte. Era assurdo vedere i mitragliatori puntati verso un gruppetto di persone davanti alla tomba di un poeta morto. Ma prima del golpe i ricordi sono belli. Rammento molti ambasciatori o scrittori che si comportavano come bambini giocando con noi e con lui. Immaginati il poeta Thiago de Mello che lavorò anche in diplomazia gattonare con noi sotto i tavoli. Lo ricordavo, a Caracas, anche alla vedova di Miguel Otero Silva , fondatore e proprietario del giornale El Nacional, lo scrittore che nascose i denari del Premio Nobel dopo il golpe militare: le ricordavo i giochi allegri con lui e Neruda a casa nostra ”. Com’è amministrata l’eredità spirituale, ma anche economica, di Neruda nella sua patria? “ Direi che quella spirituale è di tutti. Canto General, le sue innovazioni poetiche , i suoi versi epici e mitici ne fanno un cittadino del mondo. La poetessa cattolica Gabriela Mistral parlava di lui come di “un mistico della materia’. La sua eredità spirituale è grande come una cordillera, impossibile a non vedersi, . L’amministrazione economica è solo una questione contabile di somme perché Neruda è anche un marchio registrato che vende bene. Ma è tutt’altra cosa. La mia patria, come governo, in nessuno dei due aspetti gioca le carte . Salvo quando sente la necessità di decorare con le parole del poeta ciò che non riescono a esprimere i deplorevoli discorsi delle autorità. E’ il Cile nascosto nelle sacche della povertà –lontano dalle risorse che si spartiscono i ricchi- che mantiene più viva l’immagine del suo poeta”.Morto Pinochet, si parla di riconciliazione nazionale .Che ne pensi? “Pinochet da tempo era una figura patetica , cifra di una decadenza morale. Abbiamo visto come il popolo cileno si sia mosso a festeggiare la morte del tiranno.Ma la idiosincrasia dei cileni non si è manifestata con crudeltà davanti al dolore altrui. Io sono sceso in piazza con una bottiglia e la bandiera del Cile sulle spalle. Più che un festeggiamento ,un atto per esorcizzare la malvagità intrinseca del pinochetismo. La riconciliazione? Un atto che deve contenere minimi gesti di umanità: come segnalare ai familiari dei desaparecidos dove son finiti i resti. Si sappia almeno dove andare a piangere”. Ultime domande: quale itinerario consigli a chi vorrebbe seguire in Cile le orme del poeta? E quali letture nel bagaglio? “ Nel ’93 con Dario Puccini, mio amico, studioso di Neruda., e le nostre mogli abbiamo fatto un viaggio nel sud del Cile con lo stesso treno col quale il poeta viaggiava con suo padre. Su questo itinerario Puccini,entusiasta, mi disse avrebbe convinto Federico Fellini a realizzare un grande film. Purtroppo il suo ritorno a Roma coincise proprio con la morte del regista. Però è Neruda stesso ad indicare molte tappe, da quelle oggi preda del turismo ai barrjos miserabili di Santiago dove studiava.Tra queste c’è l’Oceano Pacifico, l’ Isla Negra sopra le rocce , c’è Puerto Saavedra dove sono stati scritti versi dei Veinte poemas de amor”. Alla milionesima copia di questa raccolta Neruda disse: “In virtù di un miracolo che non comprendo, questo tormentato libro di poesia ha indicato a molti uomini la strada della felicità”. Strano destino per un libro nato da inquietudine e trasformatosi in una fonte di conforto.Sta qui il segreto di un successo che trascende la contingenza dell’impegno politico? Bernardo però consiglia di mettere in valigia Confieso que he vivido , lì dove si legge: “Può la poesia servire ai nostri simili? Può accompagnare le lotte degli uomini?”. “Sono le vere memorie e una guida poetica e geografica”-conclude - “Chi comincia con queste pagine, avverte il desiderio di continuare a leggere tutto”.

LE RAGIONI DI MALVA MARINA , LA FIGLIA DI PABLO NERUDA

(Publicado en periódico Avvenire, Italia, el 16 de enero 2008, Pág. A 30)


Bernardo Reyes , pronipote del poeta, ridona un volto (anche attraverso inedite fotografie) all’unica figlia di Neruda: Malva Marina, avuta dalla prima moglie Maruca . Nata idrocefala morì a nove anni nel ‘43, lontana da padre e madre che, separatisi, l’avevano affidata ad una famiglia Gettando luce su questa presenza rimossa dalle biografie, l’autore sottolinea come essa abbia influenzato profondamente Residencia en la Tierra .
di Marco Roncalli


E’ il 19 marzo 1943, quando il console generale a Città del Messico Pablo Neruda (all’anagrafe Neftali Ricardo Reyes), riceve dal Ministero degli Esteri del Cile una comunicazione di poche righe: “La Signora Neruda fa sapere dall’Olanda che sua figlia è mancata il due marzo senza soffrire. Prega che suo padre sia informato.Desidera incontrare suo marito prima possibile”..L’incontro atteso, rifiutato da Neruda, non ci fu: inoltre, da quel momento, sulla sua prima moglie -Maria Antonieta Hagenaar (chiamata Maruca), e sull’unica figlia-la piccola Malva Marina, calò il silenzio totale. Non ci fu nemmeno una poesia per quella piccola, nata affetta da idrocefalia e morta a soli nove anni. Neppure un triste verso, come quelli a lei dedicati alla nascita in quell’ode scritta dal padre per salvarsi dal dolore (“Oh, bambina tra le rose, oh pressione di colombe/ oh guarnigione di pesci e roseti/ la tua anima è una bottiglia di sale riarso/), da ricordare insieme a quella vergata per lei da García Lorca (“Bambina di Madrid, Malva Marina/ non voglio darti fiore né conchiglia:/ ramo di sale e amore, chiarore celeste/ pongo, pensando a te, sulla tua bocca”). Non solo. Già un mese prima della notizia della morte della piccola Malva (“adottata” sin dal 1937 da una famiglia olandese), un tribunale messicano aveva dichiarato dissolto il vincolo matrimoniale con la Hagennar (e ,quattro mesi dopo il decesso della figlia, Neruda si sarebbe risposato con Delia del Carril sua amante, dopo la separazione da Marca, dalla fine del 1936).Insomma un groviglio di situazioni segnate da affetti fragili e presto consumati, sofferenze subite e inflitte, disamore e allontanamento. Una storia dalle radici lontane, che se neppure sfiora il genio del “vate”,ci fa guardare con un po’di sospetto l’ “hombre”. E che, in ogni caso, ha riflessi ed echi nell’opera poetica nerudiana: a cominciare dal processo che accompagna la scrittura di un capolavoro come Residencia en la tierra. Ne è convinto Bernardo Reyes, pronipote del poeta e autore di lavori interessanti quali Álbum de Temuco o Retrato de familia, che, dopo anni di ricerche, pubblica ora in Cile (per Ril Editores) El enigma de Malva Marina.La hija de Pablo Neruda: quasi duecentocinquanta pagine tra luci e ombre ricomponendo frammenti di vite dove non mancano contraddizioni anche sui lati del “triangolo -Pablo, Maria, Malva”, spezzatosi con percepibile dolore, “triangolo” che resta il cuore dell’opera appena uscita e la parte che qui interessa.
Infatti, se è vero che il racconto di Bernardo Reyes si dipana sulle orme del celebre prozio nella prima metà del ‘900 tra scorci d’Oriente (Birmania, Ceylon, Giava, Singapore, Argentina, Cile…) e d’Occidente (Spagna, Francia, Olanda, Italia), se è vero che recupera sequenze lontane di una “bohème” condivisa con altri poeti della “generazione del Venti” morti giovani (e condita da eccessi alcolici e uso di droghe come l’oppio di cui si parla in Confieso que he vivido), oppure riannoda tante relazioni amorose (quella corrisposta con Josie Bliss, quella non corrisposta con Albertina Azócar, musa dei Veinte Poemas, i matrimoni con Maruca, con Delia del Carril e con Matilde Urrutia, soppiantata dalla nipote Alicia., ecc.), ciò che colpisce il lettore di queste pagine sin dalla copertina è sul viso di Malva. Sta nell’esile figura di questa bambina pallida e dolce, il casco dei capelli a nascondere una testa senza proporzioni e gonfia d’acqua, gli occhi scuri e grandi come quelli del padre, la piccola bocca linea d’un sorriso di mistero. Una bambina posseduta dalla sofferenza, che non capiva ma sapeva guardare, non parlava ma cantava come assicura lo scrittore Luis Enrique Délano.Una donnina scontornata dal tutto: indifesa, ma che nemmeno poteva temere quanto si preparava in Europa, che nulla sapeva di suo padre antifascista, antifranchista, di suo padre poeta, o di suo padre che non amava più sua madre. Un fiore un po’ strano, sbocciato innocente in quell’abitazione madrilena che amici di Neruda come Antonio Machado, María Teresa León, García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti, chiamavano appunto “la casa dei fiori”, luogo di confronti politici, letterari, ma anche di convivenze dolorose, e poi strappato da lì e subito appassito lontano. “Mia figlia, o quel che io chiamo così, è un essere perfettamente ridicolo, una specie di punto e virgola, una streghetta di tre chili…”, così scrive Neruda a proposito di Malva in una lettera all’amica Sara Tornú. Detto così basta per parlare di un padre crudele? Bernardo Reyes mi consiglia di proseguire nel testo: “La bimba era condannata a morire ,non si nutriva, non dormiva…non puoi immaginarti quanto ha sofferto…Però rallegrati Sara perché tutto va meglio, la piccola cominciò a mangiare (…)sorride… e cresce …”. A fronte di lunghe notti di veglia sulla piccola (testimoniate anche liricamente in Maternidad e Enfermedades en mi casa), prevale il fatto che Malva non riavvicinò i due coniugi in crisi da tempo, ma finì per allontanarli definitivamente. Ecco dunque che Neruda nulla volle più sapere della Hagenaar ( e l’autore del libro ci ha già detto tutto nel frattempo di questo matrimonio infelice) Ecco la Hagenaar partire per l’Olanda insieme a Malva, e Neruda, solo, pronto a raggiungere la più sicura Francia, dove, a Parigi, attende Delia (“Formichina adorata: non so perché rimani ancora mesi a Barcellona. Ho lasciato Maruca, la situazione è risolta con la sua partenza…Ti abbraccio (…), spero di vederti, che è la unica cosa che desidero. Pablo”, le scrive nel dicembre 1936 per poi fuggire con lei in Messico di lì a poco). E Malva? E’ presto abbandonata anche dalla madre che l’affida a una famiglia di Gouda -gli Julsing, che la custodiranno sino alla morte in casa loro nel ’43. Fu un abbandono, chiedo a Reyes? “Nel mio libro passo al vaglio centocinquanta fonti bibliografiche e credo di dimostrare che non si trattò di un vero abbandono. Sono due brutte caricature quelle che girano: quella del vate insensibile che abbandona la figlia nell’Europa sotto le bombe naziste o l’immagine del grande poeta al quale si devono perdonare colpe tanto gravi perché è bravo. Credo invece che d’accordo con la moglie abbia cercato per questa bambina -che sapeva essere condannata a morte- il posto migliore. .In quel momento l’Olanda dal momento che Neruda era passato in Francia per meglio collaborare alla causa repubblicana spagnola…”:Così mi risponde,convinto di quella che definisce “la migliore opzione possibile”. Resta il fatto che Malva, pare, rivide suo padre una sola volta nel 1939( l’anno in cui Neruda a Trompeloup era riuscito a far evacuare dai campi francesi oltre duemila repubblicani spagnoli, facendoli arrivare in Cile su una nave). E noi possiamo solo immaginare senso e valore di quell’incontro. Probabilmente Malva visse sino alla fine nel “suo” mondo nulla sapendo. Né di tanti orrori, né delle morti dei poeti che l’avevano conosciuta a Madrid, dopo García Lorca , Machado, Hernández…Né di suo padre che si manifestava inviando denaro. O di suo padre che nel 1940, scoprendo la magia del Messico mentre i nazisti invadevano l’Olanda, aveva pensato certamente a lei visitando i luoghi dei sacrifici umani nello Yucatán … Tra verità ufficiale e controinformazione, celebrazione e ridimensionamento, Reyes per il suo canone biografico sceglie di raccontare senza giudicare, di riflettere senza speculare se non per le sue tesi letterarie (e qualche pregiudizio). Restano però sullo sfondo le ragioni di un silenzio irrisolto. Le ragioni di Malva Marina. Che non viaggiò mai con suo padre: ma forse abitò per sempre la zona più oscura e dolorosa dentro di lui.

Reseña de Giuseppe Bellini (El enigma de Malva Marina)

ISTITUTO DI STORIA DELL’EUROPA MEDITERRANEA. Università degli Studi di Milano. NOTIZIARIO N. 27
(febbraio 2008)

I nostri lettori non avranno, spero, dimenticato lo scritto di Bernardo Reyes, pubblicato sul n. 24 (2007) del nostro bollettino, relativo all’incontro a Buenos Aires, tra Neruda e Lorca. Faceva parte di un libro in preparazione, che la gentilezza dell’amico mi aveva permesso di pubblicare in anteprima. Ora il libro è apparso ed è di grandissimo interesse poiché ricostruisce, con elementi del tutto inediti e ignorati, una parte fondamentale della vita sentimentale e artistica di Neruda. Ben poco si sapeva della sua relazione con la prima moglie, María Antonieta Hagenaar, olandese, cui si era unito durante la sua residenza in Asia e dalla quale aveva avuto una figlia, Malva Marina, ormai defunta quando la fama del poeta si era diffusa nel mondo. Con un lavoro paziente, puntiglioso e anche di grande dedizione affettiva, il Reyes, “sobrino nieto” del poeta, si è dedicato a ricreare le vicende della coppia e quelle della figlia, cui Neruda mai faceva allusione tanto che molti, io stesso, per vario tempo credettero che non esistesse. Ciò facendo Bernardo Reyes va ricreando l’atmosfera che, tra Oriente e America fece da sfondo a un periodo assai difficile per il poeta, e lo fa con comprensione, non scevra da critica, attingendo a una serie inedita di dati da lui raccolti con un’indagine minuziosa, puntigliosa e certa. Nella ricostruzione di quel particolare periodo, che corrisponde alle Residencias, lo studioso coinvolge tutta l’opera del poeta, da conoscitore profondo, con ciò rendendo vivo un momento critico, ma anche esaltante per creatività, di Neruda. Reyes lo fa con una partecipazione di grande umanità, senza sdilinquimenti, né partigianerie, ma da fine persona quale egli è, dotata di grandi sentimenti, oltre che di competenza critica, rendendo vivo un quadro che contribuisce a far conoscere meglio, tra luci e ombre, il suo grande parente, con la sensibilità di un investigatore serio, al tempo stesso dotato di grandi qualità umane, che rendono particolarmente avvincente ogni pagina di questo libro, fondamentale ormai per conoscere Neruda e la sua opera.