sábado, 4 de octubre de 2008

EL RESCATE DE MALVA MARINA


Por Andrés Gómez Bravo
Publicado en "La tercera cultura", pag. 13, 4/10/2008.

Muerta a los ocho años en una casa adoptiva, lejos de su padre, quien la omitió en sus memorias, la única hija de Neruda –fruto de su matrimonio con la holandesa María Antonieta Hagennar- revive en una cinta para TV.

El telegrama –frío y preciso- traía el membrete del Ministerio de Relaciones Exteriores: “Para cónsul Neftalí Reyes.- Se ha recibido de Berna el siguiente telegrama: ‘Señora Neruda avisa desde Holanda que su hijita falleció 2 de marzo sin sufrimientos.- Desea reunirse con su marido a la brevedad posible’. Ruego a US. Comunicar resolución interesado para trasmitirle a su esposa y hacer los trámites necesarios”.

Era marzo de 1943 y Malva Marina Reyes, hija única de Pablo Neruda y María Antonieta Hagenaar, moría en Gorda, Holanda, lejos de su famoso padre, entonces cónsul en México. Nacida en agosto de 1934 en Madrid, la niña sufría de hidrocefalia y tras su muerte se convirtió en una incómoda sombra en la biografía del poeta.

Neruda no contestó el telegrama ni viajó a Holanda. Tampoco volvió a hablar de ella y, como si buscara borrar sus huellas, la omitió de sus memorias, Confieso que he vivido. Pero medio siglo después, un libro y un filme rescatan su historia.

A fines de 2007, Bernardo Reyes –investigador y sobrino de Neruda- publicó El enigma de Malva Marina, libro que sirve de base a una película para TV a cargo de Fernando Valenzuela y Eduardo Larraín, director y productor de 1973 revoluciones por minutos.

Con guión de Perla Devoto y la asesoría de Reyes, el filme –con estreno proyectado para 2010- es el primero que abordará la historia de Malva, así como uno de los períodos menos conocidos y más mistificados de la trayectoria de Neruda: su vida en Oriente. Una etapa intensa febril, marcada por la soledad, el alcohol y el opio, donde vivió un romance hot con una birmana, escribió uno de sus grandes libros –Residencia en la tierra- y se casó con la holandesa María Antonieta Hagenaar.

“El espíritu de la película no es condenar a Neruda, sino explorar la complejidad de las emociones”, dice Fernando Valenzuela. “Es una historia dramática: cómo un tipo que fue un genio de la poesía al mismo tiempo fue tan falible. Neruda traía una herida primordial, que es la muerte de su madre recién nacido. Eso marcó sus relaciones con las mujeres y con la paternidad. El fantasma de la hija lo persiguió siempre”, asegura.

De la ilusión al desconsuelo

Estructurada en cuatro episodios, la cinta arranca en México, en 1943, con la noticia de la muerte de Malva. Desolado y acosado por sus demonios, Neruda pasa revista a su mundo afectivo desde 1927, cuando dejó Santiago rumbo a Birmania. Así, por el filme transitan Albertina Azócar, su novia del Pedagógico; Josie Bliss, la “pantera birmana”, como la llamó en sus memorias; “Maruca” Hagenaar y Delia del Carril, sus segunda esposa.

La primera parte recreará Oriente, “un período de luz y sombra para Neruda”, dice Bernardo Reyes. “Representa la plenitud poética, pero atravesada por la desilusión. Está solo, alcoholizado, su etapa de opiómano es más fuerte de lo que admite en sus memorias, y conoce a Josie Bliss, una mujer que no supo manejar”.

Tan atractiva como celosa y posesiva, Josie ahuyentó al poeta, que escapó a Ceilán y luego a Java. Allí durante un partido de tenis, conoció a María Antonieta Hagenaar, con quien se casó en 1930.

De regreso a Chile por el cierre del consulado, el matrimonio hace crisis, como relatará el segundo episodio: Neruda vuelve a la bohemia y se reencuentra con Albertina. Pero una nueva designación abre esperanzas a la pareja: en Buenos Aires, Maruca queda embarazada.

El tercer capítulo narrará el nacimiento de Malva en Madrid, donde Neruda sigue su carrera consular, y el quiebre definitivo del matrimonio. De la ilusión el poeta pasa al desconsuelo al enterarse de la enfermedad de la niña, a la que llama –en carta a su amiga Sara Tornú- “un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos”.

Neruda busca consuelo en los brazos de Delia del Carril y, con la Guerra Civil en ciernes, se separará de su hija y su madre en 1936.

El último episodio mostrará a Neruda en París, donde organiza el viaje del Winnipeg con los refugiados españoles, mientras su propia hija está refugiada: en Holanda, Maruca la entrega en adopción a una familia. “Neruda viaja a verla en 1939. O la recupera o paga una mesada para que la cuiden. Y decide pagar. Se revela su incapacidad para ser padre”, dice Fernando Valenzuela.

Ni Neruda ni Maruca se la pudieron. La niña los superó a ambos”, añade Valenzuela. “Malva debió ser un dolor tremendo para Neruda. Representa la desdicha y el fin de un mundo que se destruye”, sostiene Reyes. Un dolor que el poeta llevó en silencio y del que sólo quedó un triste y frío telegrama.

jueves, 7 de agosto de 2008

ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO

Por Bernardo Reyes

Especial para "El Clarín de Chile" 8/08/2008

*Usurpar. (Del lat. usurpāre):
1. tr. Apoderarse de una propiedad o de un derecho que legítimamente pertenece a otro, por lo general con violencia.
2. tr. Arrogarse la dignidad, empleo u oficio de otro, y usarlos como si fueran propios.

*Decadente. (Del ant. part. act. de decaer; lat. decădens, -entis).
1. adj. Que decae.
2. adj.
decaído.
3. adj. decadentista. U. t. c. s.
4. adj. Que gusta de lo pasado de moda estéticamente.
*(Diccionario de la lengua española, Vigésima segunda edición).



¿Cómo explicar tanto horror? ¿Qué pudo producir conductas humanas como las que allí aparecen? No tengo respuesta frente a ello. ¿Cómo explicar que el 94% de los detenidos señalen que fueron objeto de torturas? ¿Cómo explicar que, de las 3.400 mujeres que entregaron testimonio, casi todas señalen haber sido objeto de alguna violencia sexual?

…Palabras del entonces presidente Ricardo Lagos, luego de leer el “Informe Valech”, que recopilaba el testimonio de treinta y cinco mil chilenos que accedieron a entregar sus testimonios al obispo católico Sergio Valech, hombre respetado transversalmente por todas las tendencias políticas.
El emotivo discurso que se trasmitió a todo el país
[1] no fue improvisado. Se trataba de una maciza construcción argumental luego de leer con detención la historia oculta de Chile bajo la dictadura.
En el capítulo VI
[2], se describe uno de los miles de ladrillos de este muro que avergüenza y horroriza a la condición humana: los buques Lebu y Maipo fueron facilitados, como recintos de detención, y en ellos se cometieron los más aberrantes actos que conozca nuestra república.

Estos barcos pertenecían a la Compañía Sudamericana de Vapores, la que a su vez pertenece a un holding que agrupa empresas líderes en áreas tan diversas como la portuaria, transportes, industria y comunicaciones
. Grupo Claro, es el nombre con que es conocido este holding, tomando su nombre de Ricardo Claro Valdés, considerado como uno de los seis hombres más ricos del país. Por cierto, Claro ha señalado con irritación que el entró a la Sudamericana de Vapores, trece años después del 11 de septiembre[3].

¿Será entonces que su nombre se le asocia a la dictadura por su irreductible convicción de que la tortura, el asesinato y la demencia, representaron un valor superior? Eso es al menos lo que se desprende de su rabiosa y poco cristiana acusación de traición a dos miembros de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Jaime Castillo Velasco y Andrés Zaldívar, que cometieron la “deslealtad” de hacer llegar documentos probatorios de gravísimas violaciones a los derechos humanos[4] a la Sexta Asamblea de Derechos Humanos de la OEA.
La furibunda reacción de Claro, erigido en uno de los “asesores civiles” de Pinochet
-léase cómplices directos-, significó la expulsión de Castillo del territorio nacional y la prohibición de ingreso de Zaldívar.

Ricardo Claro se había integrado al gobierno militar como preclaro asesor del canciller, contraalmirante Ismael Huerta, pocos días después del fatídico 11 de septiembre, acompañándolo a Washington en lo que sería la primera intervención del régimen ante la Asamblea de la ONU, para conseguir recursos económicos para la dictadura.

También es posible que el nombre de Ricardo Claro vea empañada su honra cristiana luego que la empresa Elecmetal, también parte del mismo grupo, fuera señalada como el lugar en donde desaparecieron dos obreros y otros fueran interrogados, según relata Mario Fernández –entre otros-, ex trabajador de esa compañía, que presenció como sus dos hermanos y varios miembros del sindicato fueron citados a la oficina de la gerencia por el interventor militar Patricio Altamirano, el gerente Gustavo Ross y el director, Fernán Gazmuri. Los trabajadores salieron de allí esposados y en poder de carabineros: hasta hoy continúan desparecidos.

Cristalerías Chile es también una de las empresas del grupo Claro, en donde se destaca la presencia del presidente vitalicio de la Fundación Pablo Neruda, Juan Agustín Figueroa Yávar, quien oficia de director
[5].
En realidad la presencia de Figueroa en los negocios de Claro son de antigua data, y quien aclara cualquier duda sin ningún pudor, es el mismo: “Empecé a invertir en los mismos negocios (de Claro). Donde él ponía un peso, yo ponía un décimo y efectivamente ha sido extraordinariamente acertado” señaló Figueroa.
[6]

“El señor de los mares”, como han apodado a Claro, no es hombre que olvide a sus amigos: Juan Agustín y Ricardo, se conocieron en 1952, cuando ambos estudiaban derecho en la Universidad de Chile: “Siempre hemos andado juntos en la vida. Pero pensamos muy distinto. Él es católico, yo soy ateo convicto y confeso”
[7], afirmó con tierna picardía Figueroa.

Lo que omite decir, es que estas relaciones comerciales lo han llevado a tener una notoria participación suya en todos directorios de las empresas de Claro, por cierto sin tener en cuenta esta trivial anécdota de ser dos personas con concepciones de mundo diferentes.

La gracia del libre mercado es que todos estamos llamados a ser felices si podemos pagar la entrada al show de la vida. Caso contrario, nuestra marginalidad será nuestro estigma, la marca de Caín. Podríamos estar apoyando la empresa de un criminal, en el acto libre y soberano de comprar una gaseosa, o un periódico. Pero jamás uno se preguntará ni nadie tendría por qué suponer que se esconde algo ilícito.

Figueroa en este sentido es un fiel practicante de la normativa ética en vigencia, que colectivamente se ha instaurado en el alma nacional, y por tanto sencillamente invierte donde las ganancias sea mas altas.

Juan Agustín Figueroa, hace poco tiempo tomó 2,3 millones de dólares provenientes de las arcas de la Fundación Pablo Neruda y los invirtió en Cristalerías Chile siendo el un director de esa empresa. ¿Tenemos que suponer que siendo director, el no contaba con información de los estados financieros de la empresa? Es posible que no entendamos las argucias del negocio bursátil, y eso nos lleve a establecer conclusiones erradas. Si así fuera, debemos señalar que habiendo pasado un tiempo más que suficiente, aún no nos ha llegado una explicación coherente.
Desconocemos los alcances de lo que la Superintendencia de Valores y Seguros sanciona, cuando directores o gerentes de empresas que en esa calidad tienen información clasificada, invierten dineros propios o los de quienes representen. Solo sabemos de casos muy públicos, de empresarios que han incurrido en un delito que les ha valido fuertes multas.

Bien poco podría interesar lo que a título personal Figueroa hiciera con su dinero. Pero él representa al legado de Pablo Neruda, y la opción por una inversión millonaria en un grupo económico que organismos de derechos humanos señalan como partícipe en la desaparición forzada de personas, parece ser un descriterio por donde se lo mire.
Figueroa, alias “el camión” para muchos, desde hace demasiados años está convencido de ser el nuevo exégeta del poeta, que al parecer de poco o nada le sirvió confesar que para nacer ha nacido, puesto que su representante vitalicio declaró muerto y enterrado a todo aquello que sobrevive a los seres: su legado ético que funda su estética.

Dos estólidas voces se unen a su comparsa más íntima, la de Fernando Sáez, director ejecutivo y la de Jorge del Río, uno de los directores de la fundación Pablo Neruda, y miembro de su bufete. Ellos reafirman lo que su patrón les ordena: insistir en la obsolescencia del discurso político del poeta y promover la aceptación unánime de que las leyes de la oferta y la demanda son imperativos para una mejor comprensión del fenómeno poético y su inserción en tiempos futuros.
El resto de los directores, con escasa capacidad expresiva, se les suele ver en las páginas sociales de los periódicos, promoviendo el concepto de “cultura” con arrogante simulación, ya que está claro a estas alturas, que el papel de pertenecer al directorio es como vestirse con ropajes nerudianos, de talla bastante superior al volumen que ocupa su ser.

El patrimonio cultural de Neruda, tiene el deber de preservarse con delicadeza y transparencia, que aquí no se tuvo. Entre decenas de posibilidades de inversión, se optó por la menos apropiada.
El tiempo de Neruda se terminó, dictaminó J. A. Figueroa, como quien en la soledad se ufana de sus propios gases y se los celebra, creyendo que la sola enunciación convertía en axioma su aseveración. Esta es pues una forma de ser que lo ha llevado a ser un protagonista de su propia decadencia: cada vez que ha abierto la boca, ha sido para añadir una dosis de desprestigio sobre su persona. Y por cierto, al staff de directores y asesores que formaban y forman parte de la comparsa que avalaba tácita o directamente sus dichos.

Pero mas categórica que nuestra opinión es la que exhibe el afamado escritor Enrico María Santí: la información que tengo sobre lo que pasó con la Fundación Neruda y la triste intervención de estos personajes –encabezados por Juan Agustín Figueroa- que como ladrones en la noche, han utilizado estos fondos para el beneficio económico de personas que son diametralmente opuestas a cualquier tipo de memoria que se pueda tener de Neruda –digamos Ricardo Claro- me parece inaceptable, lo encuentro de una repulsividad moral total y soy el primero en apuntarme para cualquier tipo de gestión que pueda remover a estas personas del poder que han tenido hasta ahora
[8].

Pero el tema este del descrédito de la fundación, no tiene que ver solamente con las interpretaciones de detractores que por cierto siempre existen. Se trata de opiniones serias, fundadas, de quienes no tienen intereses directos en el destino de la institución, y que miran el comportamiento torpe e irreflexivo de un grupo de personajes que llegó a ocupar un lugar de cierta notoriedad social, que vergonzosamente la concertación y no pocos miembros de partidos de izquierda apoyan de manera abierta.

Pero quizás las acciones que definitivamente han transformado a Figueroa en una figura decadente de la política chilena ha sido cuando volcara su prepotencia jurídica para castigar a un grupo de insurgentes mapuches, que cometieron un incendio en una casa de su fundo en Traiguén.
Por cierto no hay en estas palabras una defensa a un acto de violencia, sino a ver que la sanción debe ser proporcional a la falta. Y en este caso ocurrió un delito común, y para castigarlo fue invocada por Figueroa la Ley Antiterrorista creada por Pinochet, cuestión que jamás ha hecho ni la ultraderecha.

Ha sido Felipe Portales, quien interrogado acerca del marco jurídico antiterrorista de la dictadura contra los mapuches, declara estar en desconocimiento de la aplicación de la Ley Antiterrorista en democracia aplicada por el presidente de la Fundación Neruda en 2003, y se trata, sin dudas de un hombre informado, pese a ignorar algunos entresijos de la vida pública de Figueroa. Dice Portales:
Como lo ha señalado el conjunto de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, la aplicación de la Ley Antiterrorista a los mapuches que desesperadamente han recurrido a la violencia -con el objeto de recuperar la tierra de que han sido despojados- significa una grave conculcación de su derecho a la justicia, dado lo aberrante de esa legislación. No sabía que el político radical, Juan Agustín Figueroa, haya sido el primero en recurrir a dicha legislación. Por cierto, lo encuentro especialmente lamentable.
[9]

Adicionalmente hay intelectuales que han manifestado su repudio en forma discreta por la ineptitud de Figueroa, en tanto representante de la más importante instancia privada de cultura del país, como es la Fundación Pablo Neruda. Entre ellos cabe mencionar cuatro premios nacionales de literatura chilenos, varios otros escritores connotados, y estudiosos de toda Hispanoamérica, que confluyen en una sola idea en torno al directorio actual de la fundación incluído su presidente: que se vayan.

Es en este contexto que se funda la demanda por uso indebido de la marca Neruda, de propiedad de la sucesión de herederos del poeta, en contra del Hotel Neruda y en el futuro de otras empresas que hubieran hecho uso de una marca industrial inscrita legalmente a nombre de los herederos consanguíneos.
Y es aquí donde se fragua el primer ardid de Figueroa, al tratar de hacer aparecer como único heredero de Pablo Neruda a la Fundación, manipulando la ley de acuerdo a sus propios intereses, de una forma similar a cuando utiliza una desusada ley antiterrorista para sancionar un delito común.
En este caso, no han sido los herederos del poeta quienes hemos cometido un acto de usurpación, ni de violencia. Simplemente, apoyados en la ley que el dice defender, se realiza una demanda ante un acto de usurpación del hotel.

La explicación legal es la siguiente: a la muerte del poeta, como no existía testamento, por lo que de acuerdo a la ley sus bienes se distribuyeron en un 75% para Matilde Urrutia, su viuda, y un 25% para sus hermanos. Por tanto la Fundación se origina en los bienes de Matilde Urrutia, y no es heredera de Neruda.
Valga agregar que la calidad de herederos lo determina la ley, y es taxativa para describirlos: hijos, cónyuge, ascendientes y descendientes, hermanos.
Si algunos de ellos cede algún bien, solo puede hacerlo mediante una Compraventa. Y es lo que ocurrió el 15 de septiembre de 1987, y acotado en una segunda escritura pública el día siguiente, en un arreglo generoso, en que los herederos todos cedimos mediante escritura pública “determinados” bienes, con el fin de favorecer el legado nerudiano, y el funcionamiento de las casas museo, en lo específico.
Se trató de un inventario simbólico, que describía someramente lo que era el “menaje” de las tres casas del poeta en las cuales cabría mencionar manuscritos de Rimbaud, cuadros de Diego Rivera, manuscritos de Víctor Hugo, por ejemplo, sumados a valiosísimas piezas bibliográficas, únicas en el mundo, por lo que se puede hablar con holgura de millones de dólares.
En lo específico, recibimos alrededor de nueve millones de pesos chilenos, una cifra irrisoria, que sin embargo siempre nos llenó de orgullo, por el hecho de haber contribuido a este gran proyecto.
Por cierto era un inventario acotado: se entendería como ajeno a este inventario, cualquier bien que apareciera posteriormente, que es lo que ha ocurrido con el uso indebido de la marca por el Hotel Neruda.

El tema de las marcas no es un hecho baladí. Bastaría con citar la célebre fotografía de Alberto Korda, seudónimo del fotógrafo cubano
Alberto Díaz Gutiérrez, quien fotografiara al Ché Guevara, mientras contemplaba el cortejo fúnebre donde se homenajeaba a los caídos en el sabotaje del barco francés Le Coubre por la CIA, el 5 de marzo de 1960, que traía armas para la defensa de la naciente revolución.
Ese retrato es considerado como uno de los diez mejores retratos en la historia de la fotografía del siglo XX, cuyos derechos son de la sociedad Legende LLC y de la hija y heredera de Korda, la que pudo ganar dos juicios por uso no autorizado de la imagen el 2006. A estos juicios se suman varias otros intentos de usos abusivos de la imagen, como ha sido el intento de etiquetar vodka ruso, mediante el uso de un ícono resguardado en sus derechos. “El guerrillero heroico”, como tituló Korda a este retrato, tuvo que respetarse en cuanto a promover al autor, y por otro lado a quienes son los titulares de sus derechos, como es su hija.

En las antípodas se puede observar el caso de la firma de automóviles Citröen, que concordó con los herederos un arreglo el uso de la firma de Pablo Picasso, hecho sumamente conocido, entre cientos, o miles de situaciones de nombres conocidos. Frida Kalho; Siqueiros; Rivera; Jorge Amado; Juan Rulfo, etc. son algunos de los casos en que la administración de sus marcas están en manos de sus familias, para bien o para mal.

Todo esto nos reitera lo que es sabido por todos: existe el consenso que se debe convivir respetando los derechos de los demás; y los actos de usurpación son delitos flagrantes, penados por la ley.

Si todo es tan obvio ¿por qué razón Juan Agustín Figueroa, Jorge del Río, y Fernando Sáez, son testigos del Hotel Neruda, parte demandada por los herederos de Neruda?
Se trata de un juicio en contra de quienes usufructuaron algo que no les pertenece, y la Fundación, hasta donde sabemos, no tiene intereses directos en el hotel.

Al ser convocados por el hotel como testigos, están actuando tácitamente como defensores de una empresa privada. Es decir Figueroa pierde la noción de ser presidente de la Fundación Neruda, para ser un testigo en un juicio de terceros.

Esta sola figura, sirve para construir la caricatura completa de Juan Agustín Figueroa, hecha por el mismo, con obcecada perseverancia que le impide ver que el significa nada en la vida cultural chilena, si acaso su nombre no esté vinculado a Pablo Neruda, a quien en cada momento el cree interpretar, para vergüenza nacional.

Luis Buñuel, en su última película estrenada en 1977, “Ese oscuro objeto del deseo”, con una notable velocidad narrativa, va involucrando a los espectadores en el relato de un señor –Mathieu- que durante el viaje de Sevilla a Madrid, rememora un tórrido romance con una jovencita.
No solo es la edad la que separa a los personajes: Mathieu, un señor ya de la tercera edad, intenta compensar los treinta o cuarenta años que lo distancian de Conchita, financiando las carencias en que vive su amada y su madre.
Comprar a la muchacha para que acceda a tener intimidad, es lo menos humillante de la historia. La muchacha lo alienta para que ello ocurra, pero en un siniestro y decadente juego, entre la bipolaridad de la muchacha fresca y cautivada por el hombre mayor, y la mujer calculadora que castiga al tácito comprador de su cuerpo, surge la pugna con el hombre que no puede comprar el corazón, la esencia de lo que representa la juventud.

Es ciertamente una alegoría que tiene múltiples lecturas. La condición humana doblegada por el condicionamiento de la usura, intentando poseer lo inasible, podría ser una de ellas.

Las piltrafas del ser parecen arrastradas por su sombra, cuando la decadencia total ha reemplazado todo lo bueno, todo lo que pudo haber sido y no fue. Entonces los cuchillos del poder relucen en la noche, cuando la seducción no es posible.

Ya nada puede hacer el usurpador, salvo ser habitante de su impúdica impotencia.


Notas.

[1] (28/11/2004)
[2] (Recintos de detención, pgs. 312/313)
[3] Radio Cooperativa 2/12/2004.
[4] Para la realización de la sexta asamblea de OEA, en Santiago en 1976, Claro fue designado coordinador general del encuentro.
[5] Ver en http://www.cristalchile.cl/.
[6] La Nación 8/02/2004
[7] Idem.
[8] En entrevista a Enrico María Santí, en El Clarín de Chile, 1º de mayo 2008.
[9] En entrevista a Felipe Portales, columnista de El Mostrador

jueves, 24 de julio de 2008

POR UNA CABEZA

Por Bernardo Reyes


Motivo de gran debate entre intelectuales, políticos, documentalistas, religiosos, y jubilados, ha sido por estos días, la exhibición de documentales, de “Grandes Chilenos”, de TVN. Una mala copia de la licencia de un programa televisivo comprado a la BBC, denominada Greats Britons.

Una entusiasmada Consuelo Saavedra, mujer de grandísimos atributos intelectuales, de acuerdo a lo que con modestia y claridad declara en algunas de sus entrevistas, casi da brincos de emoción, cuando la masa de ciudadanos convocados por la propaganda, miran entusiasmados el ranking avanzando con su favorito, para después por un módico y accesible precio, votar una y otra vez por celular o teléfono fijo.
-También gratis-, dice dichosa la festiva conductora, mientras dure el programa con las propagandas incluídas de los “gentiles auspiciadores”.
Pero a nadie le interesa leer la letra chica, ni menos multiplicar el números de miles de llamadas por el valor de cada una de ellas. Solo se trata de que la voz del individuo anónimo sea considerada en forma democrática. Y esto, al parecer se trata de democracia total, casi un diamante de democracia.

Comienza así pues la mas grande mentira urdida por algún medio de información de Chile.
Si a ratos nos habíamos asqueado con el manejo informativo del duopolio informativo de los medios escritos chilenos, que permite la pervivencia de una forma de censura, un poco mas refinada, que ahora solo limita la expresión a no cuestionar al “mercado”, es decir a casi todo, ahora nos presenta una carrera hípica cultural.

Los jamelgos desganados no tuvieron tiempo de abrevarse en sus vertientes natales, ni alimentarse de pastos tiernos. Simplemente fueron arreados, fustigados por una tropa de oportunistas dispuestos a servir sin cuestionamientos a patrones.

Por la pista primera corre Victor Jara, se le adelanta en la curva Arturo Prat, pero por una cabeza Manuel Rodríguez, quien asediado por el chicote de la rebeldía juvenil va por los palos, hasta que Neruda con un caballo mas alto, parece ganar, pero no. Lautaro se acerca a tres cuerpos, sin embargo, Caupolicán, el toro indomable, que no fue convocado corre fuera de la pista, y lanza el tronco de su furia sobre la pista.
Naturalmente Alberto Hurtado, escupe y bufa, y parte en la carrera, ya no recoje niños en la calle, ya no le interesa ver que en una vitrina un niño sonríe hambreado mirando como salen del horno pollos y papas fritas, tan al alcance de la mano. Qué decir de los mendigos, que tendrán que entender que esta es una carrera seria, y que por tanto tendrán que morirse de hambre porque lo que importa es la carrera, y solo la carrera.

¿Pero de quién es ese caballo solo galopando sin manada sobre el perfil apesadumbrado del crepúsculo? No, no tiene jinete.
Piafando mira hacia el mar, donde pareciera que nace el infinito. No tiene riendas, tampoco montura. Es simplemente un caballo azul, orinando lluvias mientras espera a alguien.
Y lo curioso es que no está apurado, pese a su notoria energía, a las patadas que da de tanto en tanto a la brisa. Espera a alguien, aunque nadie lo sepa.


Veo amanecer sobre Santiago. Hoy es un día que me regala, una vez más, la imponente cordillera. Tomo café mirando esas grietas amadas, esos faldeos imposibles, esa nieve que esconde de la vista los nidos de los cóndores. No escucho noticias por la radio, la ciudad está en silencio, y tengo la sensación por un instante de ser el único habitante. Me digo, que algún día tendré mi casa en una de esas montañas.
La cuchara rompe el silencio al golpear contra el plato, luego lo hacen los zorzales amigos del parque aledaño.

Un murmullo comienza a desplegar su manto, hasta que el canto de los jilgueros, de los tordos, y los débiles ladridos de perros insomnes, quedan ocultos, como si no existieran.

Cada vez que puedo, recorro el centro de Santiago. Allí, en el Colegio San Ignacio, mantienen aún la sobria habitación del cura Hurtado, ese hombre que puso en movimiento a su ser partiendo por el corazón. Pocos libros, mas que nada los suyos, están en las escasas estanterías, quizás como expresión de reafirmar sus convicciones en la intimidad de su cuarto. Me parece que fue ahí donde esperó la muerte, pero más que eso, esperó el nuevo día para salir a la calle y tender una mano solidaria a quien lo necesitara.

Pero también están en este mismo centro, las casas, pensiones y conventillos en donde viviera Neruda, el poeta que ya a sus veinte años era conocido, y que proviniendo de una familia pobre, ya había enseñado a seducir con sus versos a los niños bien de Santiago.
Allí, en calle García Reyes, vivió con dos amigos, en una sola pieza, ya que no disponían dinero para alquilar una pieza independiente. Conmueve la ternura y la pasión de este muchachito medio feble, habitando la utopía, en donde el único destino posible era realizar aquel pacto de amor con la hermosura.

Más allá, está la calle que duele y mortifica los porqués, allí donde de cuarenta balazos el cuerpo sano de Víctor Jara fuera convertido en un guiñapo, en algo semejante a una frazada mojada por la lluvia en donde hasta los perros detestarían dormir.

Nuestros son los dolores y cada una de las alegrías del ser colectivo, ese que justamente se genera por la obvia ecuación de ser la suma de los individuos. Y en esto no cabe la competencia ni la comparación, sino la solidaridad, el asombro por ver una ciudad y sus habitantes, un barrio del que somos parte.

Sin embargo, febles “creativos” empezaron un viaje absurdo, utilizando una truculenta y torpe maquinaria, cuyo motor simula no contaminar, y cumplir con todos los estándares internacionales. Partiendo por el estándar europeo, o mejor el inglés.

Vicente Sabatini, asertivo director de decenas de teleseries y actual Director de Programación del canal estatal, informó con sapiencia y contenido pedagógico, que se había comprado una licencia de la BBC, “Greats Briton”, que ya ha probado en Inglaterra, y Holanda, que el barniz cultural puede servir de remedo para aparentar que no se es decadente.

Porque definitivamente, nadie podría en su sano juicio pretender que noveles defensores, muchas veces desconocedores de la obra de sus defendidos, puedan tener otra pretensión más que ser ellos mismos los protagonistas.

Así, subiéndose a los hombros de sus defendidos, se matan dos pájaros de un tiro: ganan notoriedad ellos mismos como animadores, o comentaristas, apareciendo como dignos representantes de la cultura querida por todo el país, ganando honorarios de paso, nunca sabrá uno si mucho o poco.

Pero no será la cultura chilena la que se lleve la real ganancia de toda la gestión, sino las empresas que “solidariamente” apoyan para cubrir los costos de producción, y se provocará un supuesto acto de reivindicación cultural gracias a desconocidos y lúcidos “defensores”.
Así por ejemplo, Manuel Rodríguez, seguramente convocará la esencia nacional revolucionaria; Pablo Neruda lo hará por su maciza inserción como portavoz poético de un continente; Alberto Hurtado por su implacable y sobrehumana capacidad de solidaridad; Arturo Prat como el arquetipo del abogado joven de vanguardia, que opta por el impulso vital de la defensa territorial del país; Victor Jara, por la masificación de un sentido de identidad nacional, etc.

El sin sentido de comprar una licencia, de aplicar un esquema televisivo para que nos coadyuven a promover quienes somos, es tan irrisible como absurdo, y nos resulta un ejercicio francamente imposible, el determinar donde está la creatividad de toda esta charada.

Pero una multitud de convencidos en las bondades de este programa, seguramente saldrán con la suya y terminarán por imponer a alguno. Un chileno ganador, chileno entre chilenos, que podrá competir en las finales, que algún otro creativo europeo cree, para después competir todos entre sí, en una mundial o universal de grandes.

Será todo un espectáculo pues.

domingo, 6 de julio de 2008

LA RESIDENCIA EN ARGÜELLES

Especial para la Revista de Libros del diario "El Mercurio", 6 de julio en 2008.

Por Bernardo Reyes.

Rodolfo Reyes no entendía cómo era que en la extensión de un fundo podía caber una ciudad entera. Hombre de silvestre inocencia, conectado indisoluble- mente al lenguaje de la foresta y la lluvia del sur, solía buscar a su hermano menor, perdido en alguna pensión de mala muerte de la urbe doblegada por el invierno.

Eran viajes esporádicos, en días desencantados en la vida de los hermanos: a la golpiza paterna, por el descaro de pretender ser becado por el Conservatorio de Música de Santiago, en atención a su voz esplendente, se sumaba la suspensión de ayuda económica a Neruda, por el desatino de su deserción a los estudios de pedagogía en francés, en aras de su vocación poética: don José del Carmen, el padre brusco -como lo definiera eufemísticamente el poeta-, deseaba hombres productivos, y no artistas viciosos y libertinos.

Rodolfo se alojaba donde Orlando Mason, el hermanastro no reconocido de ambos, fundador del diario “La Mañana” de Temuco y poeta. Desde esa casa, salían los hermanos a recorrer la noche de Santiago, cuando la bohemia artística era habitada por ciertos hijos pródigos del infierno y la esperanza.

Sabido es que la generación del 20, fue diezmada por el alcohol y la morfina. Jorge Edwards, en su última novela, añade fumaderos de opio santiaguinos a la escena.
Las calles olían al gas del alumbrado, y pasado el atardecer, un efluvio de tabaco y tango señalaba el sendero hasta el mundo chambreado del sueño. Rodolfo regresaba al sur enamorado de buenas samaritanas, que transmutaban lágrimas en carcajadas, en esos antros generosos de calle Eyzaguirre, o de Bandera, o San Pablo.

Era el mundo de El habitante y su esperanza, antes de ser escrito, y antes de la partida de Neftalí a los paupérrimos consulados de Oriente, verdadera salvada de los excesos que a muchos llevó volando a la tumba, parafraseando sin rigor al poeta en su elegía al autoinmolado compañero de juegas, Alberto Rojas Jiménez.

Ya por esos días varios de los poemas de Residencia en la tierra, habían sido publicados, y presumimos que la mayor parte de las primeras versiones del resto de los poemas ya existían.
La presencia silenciosa de Rodolfo en Santiago, no es mencionada en las múltiples biografías del poeta.
Para ser sinceros, casi siempre la vida familiar de Pablo Neruda ha sido omitida, salvo cuando es útil a las particulares convicciones de biógrafos, más empeñados en difundir su propia interpretación que una mirada objetiva. O, como señaló Manuel Vázquez Montalbán refiriéndose a un infalible nerudiano que se encaramó a los hombros del poeta para que lo vieran de más lejos.

Una figura impoluta, no relacionada con una familia pobre del sur, en la que el discurso revolucionario es una suerte de excentricidad, más que convicciones éticas, es por cierto funcional. Sobre todo a los requerimientos del mercandishing interesado en difundir una imagen domesticada e inocua del poeta.

En calle Maturana, cerca del Instituto Pedagógico, Rodolfo y Neftalí trepaban por alguna ventana de la casa de Orlando Mason, a horas imprudentes.
Repuestos ya de la resaca, Rodolfo tomaba el tren de retorno a Temuco. Neftalí lo hacía a una miserable pensión en calle Argüelles, primera pieza independiente alquilada por el poeta, ensoberbecido de su independencia y su pereza.

Pablo movía la cabeza recordando cuando Rodolfo le hablaba de cubrir en bicicleta el tramo Temuco-Valparaíso, cuando la carretera aún no se construía. Rodolfo miraba comprensivamente desde la ventana del vagón a su hermano empeñado en irse a Oriente. Cuando se abrazaron en el andén de la Estación Central, aún no sabían que ambos darían cumplimiento a sus sueños.
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© Fotografía de Rodolfo Reyes (Archivo Bernardo Reyes)
© Fotografías publicadas en "El Mercurio" (Archivo Bernardo Reyes)

jueves, 8 de mayo de 2008

GELMAN Y BOCCANERA: DOBLE PREMIO PARA LA POESÍA

Publicado en Clarín de Chile, miércoles, 07 de mayo de 2008.

Por Carlos Monge Arístegui
En un mundo cada vez más antipoético, que la poesía haga noticia es un hecho digno de ser elogiado. A fines de noviembre del año pasado, Juan Gelman recibió el Premio Cervantes, el máximo galardón literario en el mundo de habla hispana. Y el acto de recepción concreta del premio se produjo el 23 de abril de este año, en una ceremonia a la que concurrió el rey Juan Carlos y en la que pronunció un emotivo y profundo discurso.

Pero la poesía argentina (y con ella, la poesía universal, sin duda alguna), sigue de parabienes, pues el martes 6 de mayo un jurado presidido por el propio Gelman le concedió al poeta Jorge Boccanera el octavo Premio Casa de América por la calidad literaria de su trabajo Palma real –poemario seleccionado entre 272 manuscritos- y “su diálogo profundo con la tradición poética hispanoamericana”, según reza el comunicado donde se dio a conocer la distinción.
Boccanera, en efecto, dialoga -¡y de qué manera!- con una tradición en la que se inscriben nombres tan notables como los del nicaragüense Rubén Darío, el peruano César Vallejo y el salvadoreño Roque Dalton. Junto a los puntos altos que han hecho de la poesía chilena un hito indispensable y un referente obligado en el contexto latinoamericano: Huidobro, Neruda, De Rokha, y más tarde Jorge Teillier, Enrique Lihn u Omar Lara, quien obtuvo el Premio Casa de América 2007.

Antes de seguir hablando de él, debo decir que Jorge Boccanera es mi amigo. Por lo tanto, me cuesta referirme a este personaje en un tono impersonal y distante. Puesto en este difícil trance, prefiero entonces reproducir, sin comentario alguno de mi parte, fragmentos del cable de la agencia DPA que dio la vuelta al mundo con la noticia de su premiación:
“Nacido en 1952 en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Boccanera ha publicado una decena de libros de poesía, reunidos en compilaciones como "Antología poética" (1996), "Zona de tolerancia" (1998), "Antología personal (2001)", "Poemas (2002)" o "Servicios de insomnio" (2005).

“Boccanera, autor también de varios ensayos, dirige actualmente la Cátedra de Poesía Latinoamericana de la Universidad Nacional de San Martín en Buenos Aires y es además director de la revista cultural ‘Nómada’. Varios de sus textos han sido convertidos en letras de canciones por artistas como Mercedes Sosa, Alejandro del Prado, Lilia Vera, Raúl Carnota, Silvio Rodríguez y Litto Nebbia.
“Durante la dictadura militar argentina (1976-1983), se exilió en México. Volvió a su país en 1984, pero en 1989 se fue a Costa Rica, donde residió hasta 1997, año en el que retornó a Buenos Aires”.
¿Qué más se puede agregar a lo ya expuesto? Tal vez complete el sucinto cuadro biográfico señalar que Boccanera, además de poeta, es dramaturgo y que dos obras suyas, Arrabal amargo (1982) y Perro sobre perro (1985), han sido montadas en Buenos Aires.
En el plano más personal, y sin que esto signifique traicionar ninguna confianza, podría decir que tras salir de su Bahía Blanca natal se afincó en Banfield, el mismo suburbio del sur del Gran Buenos Aires, donde alguna vez vivió Julio Cortázar. Y que tiene un hijo, Roberto Nicolás, que se desplaza regularmente entre Argentina y Costa Rica, donde vive su madre, Yasmín.
La última vez que vi a Jorge fue cuando vino a Santiago invitado por Chilepoesía, en su versión 2005, y se produjo un enojoso incidente extraliterario en el momento en que varios poetas que participaban de este encuentro –entre ellos, Raúl Zurita y José María Memet- fueron a leer sus versos a la Escuela Militar. Boccanera rehusó el, a su juicio, envenenado convite y prefirió visitar, acompañado por quien esto escribe, al poeta Bernardo Reyes, sobrino de Pablo Neruda, con quien trasegamos alguna botella de vino tinto.
No añadiré nada más a lo dicho. Salvo que Boccanera me honra con su amistad y tuvo la generosidad adicional de prologar un tímido primer libro mío, Palomitai y otros poemas, que publiqué en Buenos Aires, en 1986. Prólogo en el que menciona, de paso, a Roberto Bolaño, el muchacho alucinado por la poesía al que conoció en el Distrito Federal, a fines de los años 70. Mucho antes, por cierto, de que se convirtiera en la figura mayor de la literatura que es hoy.
Sólo cabe agregar que es un día de gloria para la poesía el día en que sus textos han obtenido un nuevo reconocimiento que se suma a otros muchos: Premio Casa de las Américas, 1976; Premio de Poesía Joven de México, 1977. Y convocarlos a leer textos como los que siguen, que dan una vívida idea de la potencia y la fuerza de su escritura. El mejor homenaje para cualquier autor es, desde luego, dialogar con su obra, y estos poemas, sin duda, invitan a hacerlo:

I

A veces la palabra
como una copa rota donde morder el polvo
y otras veces un agua
de alumbrar.
Asomada a los cielos, la palabra,
es un tambor de polvo deshecho al primer golpe.
remando en el infierno, la palabra,
es un agua posible sobre un manto de cólera.

Entonces, la palabra,
¿polvo, para morder en la oscuridad?
¿Agua, para alumbrar este cuerpo callado?


III
Bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no que aquí nos pueden ver.
Bésale las palabras, hurga su lengua hasta
que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de escándalo.
Bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que aquí
nos pueden ver. Bésale las piernas las palabras
hasta que no de más, hasta que pida más
hasta que cante.
*Del libro Polvo para morder (1986).
(Carlos Monge Arístegui es escritor y periodista).

miércoles, 23 de abril de 2008

1973 REVOLUCIONES POR MINUTOS

Por Bernardo Reyes


Es posible la equivocación, pero quizás si lo mas cercano a la poesía sea el cine. La seducción que ejerce la cámara navegando por mundos que no conocemos, hace que la maravillosa capacidad de síntesis, se transforme en uno de los actos más fascinantes del arte: el desarrollo de vidas enteras trasvasijadas en unos cuantos minutos o pocas horas.

El film "1973 Revoluciones Por Minutos" , adicionalmente nos sugiere que la historia de un actor, cuyo personaje que representa, denominado Allende, tenga tanto o mas valor que su alter ego: la pequeña sala de teatro de Nueva York, donde se desarrolla la trama del hombre que debe actuar, que conversa con los vecinos, que se maquilla, y realiza su diaria actuación en la sala vacía, nos ofrece una lectura emotiva que resulta inédita para trasmitirnos el drama del hombre enfrentado a la disyuntiva de ser un héroe.

La historia de Salvador Allende, que de una forma u otra todos conocemos, en esta particular visión, logra trasmitirnos lo que quizás la repetida retórica de decenas de películas sobre el tema no han logrado: la del actor que podemos ser nosotros mismos, intentando representar al amigo presidente.
La representación de lo trascendente a partir de lo cotidiano, permite ver al hombre escondido en el cabello ensortijado de la leyenda.
Pudimos ver antes que muchos este film, que ha tenido adicionalmente el gran mérito de emocionar a la familia del presidente autoinmolado.

No son las alambicadas interpretaciones históricas, sino los pequeños guiños del hombre que enfrenta sus limitaciones y temores: el gran mito que pertenece a la esperanza de la redención humana con el que nos identificamos, y con el que tenemos un sentido de pertenencia.

Estreno en Chile: el 5 de junio.


SINOPSIS (Español, ingles y francés)
Por Fernando Valenzuela


Un actor, en un teatro vacío en Nueva York, se prepara para salir al escenario.
En su camarín hay fotos de Allende y el Dante. El Dante será la voz en off que reflexiona y guía al personaje.
El actor se transforma en el personaje Allende y recreará sus últimas horas en el Palacio Presidencial el 11 de Septiembre de 1973.
Ahí solo y sabiendo que es su última batalla, recordará a su padre, su infancia , y sus amores, el hijo que no tuvo, y se enfrentará sin vacilar, como un héroe griego a su destino final.


In New York, an actor in an empty theater, revives the last hours of President Allende, in September 11, 1973.
Here, all alone, with the certainty that he is fighting his last battle, he remembers his childhood, his beloved father, his family, the women he loved, and confronts
without hesitation his ultimate fate.


Un acteur dans un théâtre vide a New York, il se prépare à entrer en scène.
Dans sa loge des photos de Dante et d´Allende.
Dante est la voix qui questionne et guide le personnage.
L´acteur entre dans le personnage d´Allende et va vivre ses dernières heures dans le Palais de La Moneda le 11 septembre 1973.
Là, seul, sachant qu´il livre son ultime bataille, il se souvient : son père, son enfance, ses amours, le fils qu´il n´a pas eu. Il affronte sans crainte, comme un héros de la tragédie grecque, son destin.

FICHA TECNICA


Director: FERNANDO VALENZUELA
Productor: EDUARDO LARRAIN
Dir. foto: CRISTIAN LORCA
Cámara: ALEJANDRO MOYA
Mezcla de sonido: RODRIGO SAEZ
Diseño de sonido: FILMO SONIDO
Montaje: FERNANDO VALENZUELA
Música: MIRANDA Y TOBAR / GEPE
Asist. montaje: LUIS AGUIRRE
Sonido directo: Luckasz Janik
Post producción: CRISTIAN BARROS/LUIS AGUIRRE
Asesor música: ADOLFO FLORES
Guión: FERNANDO VALENZUELA/RODOLFO QUEBLEEN
Actor (Allende): RAMIRO SANDOVAL
Voz Dante: ALEJANDRO COHEN

DURACION
65 MINUTOS

Salida SALAS CINE CHILE
19 DE JUNIO 2008

CONTACTO
EDUARDO LARRAIN (PRODUCTOR)
nk@markafilms.cl
Mayores informaciones en:

martes, 22 de abril de 2008

PASAJES OCULTOS DE LA VIDA DE NERUDA

Por Jorge Boccanera (Foto: Enrique Manuel Abate)


La hija de Pablo Neruda y la primera esposa del poeta, María Antonia Hagenaaer, que fueron escamoteadas en la historia afectiva del poeta donde sobresalen los nombres de Delia del Carril y Matilde Urrutia, configuran el núcleo del reciente libro de Bernardo Reyes, El enigma de Malva Marina.Ambas mujeres habitan los pasajes borrosos de la biografía del poeta chileno, donde los primeros planos son ocupados por los viajes a Oriente, la Guerra Civil Española, la militancia política y el desarrollo de una poesía exuberante y de honda raíz humana. Publicado en Chile por RIL Editores, el libro está escrito por el sobrino nieto de Neruda, también poeta, que le ha dedicado varios títulos: entre ellos, Retrato de familia —adaptado por Televisión Nacional de Chile para una miniserie— y Album de Temuco; ahora, El enigma de Malva Marina está entre los planes del director Fernando Valenzuela. A los 23 años Neruda fue designado cónsul en Birmania, tres años después —en 1930— contrajo matrimonio en Singapur con la holandesa Hagenaar, que él llama “Maruca”. La felicidad que trasuntan las cartas a la familia de Neruda se diluye pronto: viajan a Chile en 1932, cargando una pasión desvalida. “Apenas llegado de Oriente, Neruda se reencuentra con Olga Margarita Burgos, a quien antes de irse a Buenos Aires le regala una copia del poema ’Walking around’. También se reúne con Albertina Azócar, la mítica musa de los ’20 Poemas de Amor’, lo que revela que su matrimonio estaba haciendo agua” cuenta Reyes.A partir de allí “Maruca”, atractiva, rubia, elegante y altísima, será para aquellos que la conocieron una mujer “distante”, “melancólica”. Esa mujer “impenetrable” acompaña a Neruda en 1933 a cumplir labores consulares en Buenos Aires, donde “Maruca” quedará embarazada de Malva Marina.Reyes, quien asegura que “la historia de esa niña fue omitida”, agrega las razones que lo llevaron a escribirla: “Me resultaba imposible no hacerlo. Mi abuela Teresa Toledo, mi abuelo Rodolfo Reyes, mi padre Raúl Reyes y mi tía Laura Reyes, recordaban con exactitud el momento que Neruda y María Antonia llegan a Temuco en 1932”.Neruda tendrá otro destino en 1934: España, donde nace Malva Marina con hidrocefalia. “Maruca” y Neruda permanecerán juntos dos años más; cuando deciden separarse ella viaja a Francia con la niña y él permanece en Barcelona, atravesada por el clima bélico del ’36. Allí su amante, la argentina Delia del Carril, aparece como su nueva mujer.El enigma de Malva Marina martilla contra la hipótesis de un padre abandónico: en años de la guerra civil española y luego la segunda conflagración mundial, la niña vive con una familia sustituta en Holanda, donde el poeta la habría visitado, un dato completamente desconocido.“En agosto y noviembre de 1939 está documentado que viaja a Holanda a ver a su esposa y a su hija; la propia María Antonia lo reafirma en sus cartas. Los viajes se dan en medio de la tarea de traer a los refugiados españoles”.El autor va a fondo en el tema al señalar: “A la historia oficial del poeta no le convenía mostrar este dolor que despedazaba al héroe. El portavoz de los sin voz, se quedaba en silencio. Pero es justamente este silencio el que ayuda a entender a este gran hermano mayor de la poesía”.El poeta chileno se enterará del fallecimiento de Malva Marina en 1943 en México, el mismo año en que en México se declara disuelto el matrimonio con Hagenaar y Neruda se casa con Delia del Carril. La tumba de la niña aparecerá en 2004.“No se puede encontrar lo que no se anda buscando —señala Reyes—. Un estudioso sostuvo que la niña había fallecido durante un bombardeo nazi; es increíble que nadie se haya tomado el trabajo de verificar fechas”.Para Reyes, “Neruda no puede reducirse a este simplismo; representar un ideario revolucionario es cohabitar con la vida, la pasión”. Sobre la ausencia de la niña en la obra del poeta, expresa: “Que yo sepa, a su padre, madre y hermana, apenas les dedicó un poema y no hay que deducir que no tuvieron importancia en su vida”.Y añade: “El poema ’Enfermedades en mi casa’ es de un dramatismo enorme, donde alude a su dolor de ver que en esta niña no crecen las sonrisas. Las memorias (se refiere a ‘Confieso que he vivido’), para mi gusto fascinantes, son a ratos desmemorias”. Concluye Reyes imaginando la relación entre padre e hija: “Tengo la imagen de como era Neruda de cariñoso con mi hermana menor. Hay una película donde sale caminando con ella, llenándola de mimos. Lo mismo hacía con otras pequeñitas. En este afecto por las niñas de su familia, suplía la carencia de su hija”.



Publicado en:
* "El Diario"
* "El Liberal"
* "El Clarín de Chile"
* "TELAM, Agencia de noticias de la Rep. Argentina"
* "Agencia de noticias CFIN"
* Chilenosenbarcelona.com

viernes, 11 de abril de 2008

UTRECHT- HOLANDA, saludo presentación libro "El enigma de Malva Marina"

Por Bernardo Reyes

Acto realizado 11 de abril del 2008.


Presentan: David Schidlowsky y Martín Mooij
Modera: Antonio Reynaldos


Hace algunos años, un destacado escritor señalaba por los medios, con cierta injustificada ira y soberbia, la inutilidad de trabajar en la investigación de la pequeña y tierna historia de Malva Marina.
Nos conminaba a que escucháramos con atención sus conclusiones, fundadas en su implacable certeza que la voz de los muertos carece de importancia, máxime cuando la protagonista no había pronunciado en vida palabra alguna.

Añejas convicciones, basadas en el culto a la personalidad sin mácula, ya nos habían venido repitiendo por décadas, que es políticamente correcto preservar en la naftalina de los discursos, una explicación siempre en la punta de la lengua para cualquier incoherencia.

De beatos y próceres diversos está plagada nuestra riquísima diversidad cultural latinoamericana, no obstante pocos son los elegidos para ser faros que iluminen el océano proceloso de la condición humana.
Creemos que Neruda es uno de ellos con holgura.

Hasta donde se sabe, no se nace sabio. No hay materias de estudio para ser visionario, no existen las cátedras para doctorarse en el asombro.
Es el hombre confrontado a su propia realidad, a su circunstancia el que se ve impelido por constelaciones, por oleadas de afectos y dolores, a una búsqueda de un equilibrio que le permita ver sus propias contradicciones individuales, con las cuales podrá ver las contradicciones y esperanzas colectivas.

El amor, siendo la antítesis del odio, es parte de una misma unidad: una serpiente devorandose la cola, hasta desaparecer.

Neruda, es el gran revolucionario por antonomasia, no obstante su errores y pequeñeces. Entender con objetividad su compleja vida, es lo único que nos permitirá zafarnos de la imagen arqueológica, decorativa y fosilizada, para dejarnos eso intangible que se llama poesía, que en voz de Federico García lorca es “aquéllo que anda por las calles”.

Naturalmente este libro que hoy se presenta gracias a la generosidad de entrañables amigos, no pretende sino ser el comienzo de un debate en donde Holanda tendrá un papel de protagonista activo.

No se trata de escarbar en tumbas sin razón alguna: se trata de entender los dolores, soledades, abandonos o reencuentros, de una historia omitida inexplicablemente, y sin la cual resultaría imposible entender una de las etapas mas deslumbrantes de la lírica nerudiana, como fue “Residencia en la tierra” y “España en el corazón”, obras que se nutren indiscutiblemente de estos dos seres casi borrados de la historia: María Antonia Hagenaar y Malva Marina Reyes.

Mis agradecimientos más sinceros para Antonio Reynaldos, incansable investigador y mejor amigo, quien fue un activo y cercano colaborador en lo referido a dilucidar los sucesos mirados desde Holanda; a Fred Julsing, por su generosidad de compartir su archivo personal con las fotos de Malva Marina; a Gien Klatser, la amiga solidaria con quien partimos caminando por una senda desconocida, buscando las huellas que había dejado en el bosque tupido, una niñita perdida que nos canta y nos canta, porque a su boca jamás llegaron las palabras.

Debo señalar también que es un alto honor que en esta presentación participe mi amigo David Schidlowsky, acucioso investigador cuya obra está llamada a ser fuente insustituíble de información, como lo ha sido con mi libro, cuestión que pública y privadamente he agradecido. Junto a el, la participación de Martín Mooij anfitrión de Neruda en su visita al evento de Poetry Internacional en Holanda en 1971, constituye un verdadero regalo que agradezco con emoción.
Un saludo afectuoso para los asistentes.




*Fotografías de los asistentes de Gien Klatser-Oedekerk.

lunes, 31 de marzo de 2008

EN EL TIEMPO DE LAS VIOLETAS

Por Bernardo Reyes. (Especial para La Tercera Cultura, publicado el 29/3/2008)


Las pequeñas historias, desprovistas de ropajes ostentosos, suelen señalarnos verdades que los exégetas y los documentos son incapaces de descifrar. Olga Margarita Burgos (1907-1998), estudiante de odontología de la universidad de Chile y Pablo Neruda, incierto estudiante de pedagogía en francés, en la misma casa de estudios, se conocieron en la editorial Nascimento alrededor de 1926. La futura odontóloga quería conocer al autor de Crepusculario. El poeta arrobado por la bella muchacha le escribe una dedicatoria: “A Olga Margarita en el tiempo de las violetas” y hechizado por la belleza de su lectora, compra en la calle un ramito de violetas. Tuvo que pasar una generación, hasta que Rocío Muñoz Pino que heredó de su abuela fotografías, libros y cartas, diera a conocer su archivo a estudiosos y a la prensa, recién el año pasado en España. Estos antecedentes dan cuenta de hechos que subvierten las convicciones de los estudiosos. El romance continúa epistolarmente entre 1927 y el regreso del poeta de oriente en 1932. Neruda regresa casado con María Antonia Hagenaar y viven en el pasaje Jorge Huneeus 1155, piso 3º, departamento 5º. Una fotografía de mi archivo da cuenta de un encuentro romántico con Albertina Azócar, la mítica musa de los Veinte poemas de amor, que se resistía a ser recuerdo. Lo que resulta una novedad es que por esos mismos días, una copia del poema Walking Around, fuera regalado con senda dedicatoria a Olga, antes de haber llegado a Buenos Aires (mayo, 1933), siguiente destinación consular, y período en el que se suponía había sido escrito. El poeta estudiaba sus posibilidades de reconstruir su mundo afectivo, cada día más distante de su esposa: Albertina y Olga aparecen como sombras de tiempos pasados en el reencuentro del poeta con su tierra. En una secreta despedida, Neruda le pide a su amigo, el escritor Yolando Pino, también parte de la generación del veinte, que cuide a su amiga: siguiendo al pie de la letra las instrucciones, se casa con Olga en 1934. La pareja se radicó en el vacío departamento que dejara Neruda, en el secreto pasaje Jorge Huneeus 1155, frente al ex Congreso Nacional.

miércoles, 20 de febrero de 2008

UN TROZO DE RUDA MISTRAL

Por Bernardo Reyes

Ya nadie recuerda la imagen de dos damas sosteniendo un busto de Gabriela Mistral, ataviadas de risas bobaliconas, retratadas en plena consagración del rito de traer de vuelta a la poetisa.
Perpetuada tamaña hazaña, ya tendríamos que ser habitantes del anunciado reencantamiento mistraliano, pero al parecer nada de esto ha sucedido.
La rotunda y ceñuda roca al parecer se encontraba entre el voluminoso legado de manuscritos, libros y papelería inútil, guardados con pertinacia y ternura por la compañera y secretaria de Gabriela, la bella y erudita Doris Dana.

Con la llegada de este valiosísimo cargamento, naturalmente se ha abierto la sed de indagar en el ser escondido en la charada del homenaje-emblema del billete de cinco mil pesos, ahora para transformarlo en algo más consistente. No supimos descifrar qué formato tendrá esa consistencia, porque estas damas aturdidas de emoción, dieron por hecho que adivinábamos qué quisieron decir. El asunto es que dijeron nada.

Esta desechable iconografía periodística, quedó relegada al olvido por otras noticias de actualidad política difundidas en ese momento, y que son todavía más desechables.
Me refiero a la extemporánea, y ahora añeja disculpa y proclamación del ex presidente Ricardo Lagos, quien en forma magistral pidió disculpas al mismo tiempo que no las pidió.
El Transantiago debe estar entre las máximas estafas conocidas en el presente siglo, y que involucra privados, instancias gubernamentales, y oportunistas. Solo la competencia bursátil, debe seguir capitaneando los rankings de la sinvergüenzura nacional.

Las malas acciones se medirán por la cantidad de votos, nos espetó y clarificó el expresidente. Nadie preguntó de qué votación se trataba, pero implícitamente uno supone que se trataría de una votación futura, en la cual el cuestionado, sería ese evidente ciudadano sin aludir. Es decir, el autor de la disculpa y proclama.

Previamente ya habíamos escuchado las temblorosas palabras de Patricio Hales, hombre que compartió el lecho con el mandatario en las mazmorras de la dictadura y que, en virtud de esa cercanía emocional, vistió su rostro de pucheros para leer ante las cámaras de la televisión chilena las conclusiones de la cámara de diputados.

El diputado Hales había presidido la Comisión Investigadora del Transantiago de la cámara baja, que demostró la responsabilidad y negligencia de al menos quince autoridades, entre las que se encontraba Lagos, su ex compañero de celda.
En cualquier otro caso de juicio, quien fuera parte comprometida, se abstiene de constituir el jurado. Pero no aquí en Chile.

Por algún motivo, estas insufribles disculpas trajeron a la mente otra anterior, que ya son parte insustituible del inventario patrimonial de la ñoñería nacional.
Me refiero a la manida disculpa al pueblo de Chile de Patricio Aylwin, a nombre de los torturadores, asesinos y comisionistas, de los años del asco.
Raro es pedir disculpas por algo que no se ha hecho, pero más raro es cuando el que pide disculpas no exprese derechamente que fue un promotor del golpe militar, y que horrorizado con las consecuencias de actos que el mismo estimuló para que ocurrieran, optó por salvar el pedazo de alma que le quedaba sin agusanar.
El resto de su sanación seguramente fue completada con vehementes y sistemáticos rezos, autoinflingidos en el formato de rosarios y otras estructuras implorativas.

Entre tanta mise en scène y destemplados actos de liturgia política barata, nos quedamos con la sensación que ya no será posible establecer en una síntesis necesaria todo lo relativo a los presos mapuches en huelga de hambre, que culminaron con los ciento diez extenuantes días de Patricia Troncoso.
Como nadie murió, los ideólogos de esta suerte de fascismo solapado, quedarán en la punta de la lengua de todo el mundo, pero nadie pronunciará nombre alguno.

La tela de la síntesis se debería cortar por doquier, en un país de poetas. Pero este poema escrito con dolor y sangre real, no encuentra editores. Y, quienes sostienen el actual orden demuestran voracidad en el trozo de pastel que les da el poder. Esto es, no cuestionar mucho al gobierno, caso contrario esta democracia que tanto ha costado construir, se nos vendrá abajo.

No obstante, de una forma u otra sabemos que Patricia Troncoso dobló en días la terrible huelga de hambre del poeta y revolucionario irlandés, Bobby Sands, fallecido el cinco de mayo de 1981 en la cárcel de Long Kesh, Belfast.
Y este hecho dramático, que ya forma parte de la memoria diluída con el alzheimer de imágenes confusas, con que se construye nuestra historia, será sacado de los discursos para luego olvidarse.
No es novedad: a nadie le interesó mucho la suerte de Patricia, hasta que llegaron los informes de inteligencia al palacio, comunicando que ya habían empezado los primeros estertores anunciando el aterrizaje de la muerte en el extenuado cuerpo de una mujer, que luchaba por los mapuche sin ser mapuche.


Dios nos libre de hacer comparaciones odiosas, pero Margaret y Michelle, parecieron en estos dolorosos días sacadas de un mismo cuento de horror.
Se trataba en ambos casos de presos que hacían exigencias bastante discretas. En el caso de Sands, era el derecho a no llevar uniforme carcelario, a no trabajar en la cárcel, a relacionarse libremente con otros prisioneros, a organizar su propio tiempo libre y derecho a recibir una visita y una carta por semana. En el caso de Patricia, un poco menos.
Por cierto, podremos discrepar mucho con la presidenta Bachelet, pero creemos que ni remotamente se podrían comparar a ambas gobernantes. En el caso de nuestra presidenta, simplemente sus asesores se equivocaron, al postergar una negociación que pudo haber ocurrido sin tanto dolor, ni jugando con la vida.

La Thatcher, en cambio, ha pasado a la posteridad como la obsoleta meretriz de un sistema colonialista pasado de moda, obscenamente inhumano. Conocedora de que Sands había sido elegido diputado del partido Sinn Fein (que significa algo así como “nosotros mismos”), mantuvo su cerrazón de alma.
La intolerancia no sirvió de nada: la reconciliación fue un proceso entendible solo desde los códigos de ingleses e irlandeses, quienes aceptaron tolerarse con las armas del diálogo.

Pero entre tanta omisión y silencio, parece ser que también nos olvidamos que esta decrépita dama fue una defensora a ultranza de Pinochet -el comisionista- en cuya dictadura se redactó y promulgó la Ley Antiterrorista ( Nº 18.314), por la cual está presa Patricia Troncoso.

La cualidad de terrorista tiene ciertas características bien específicas, que aparentemente la distancian considerablemente de lo que son delitos comunes. Por tanto las sanciones punitivas, que se han aplicado por supuestos actos delictivos, son extremadamente severas.
El prestigioso comentarista internacional Raúl Sohr fue convocado por uno de estos tribunales a prestar declaración, y de manera muy categórica demostró que internacionalmente los parámetros que definen un acto terrorista, son muy claros, y que en este caso no se dieron.

Quizás si la mejor alternativa para entender entonces la génesis de este conflicto lo encontremos en la voz de los propios protagonistas, y que aparecen en el film “El juicio de Pascual Pichún”, que registra el proceso judicial que lleva a la cárcel a un grupo de comuneros, entre ellos a Patricia.

La odiosa ley antiterrorista, redactada por los escribanos del dictador homicida, de acuerdo a lo que nos enseña la película, fue reflotada por un prestigiado miembro de la concertación el que la aplicara, para defender su derecho a la integridad de su propiedad privada violentada con un incendio.

Cuando asistimos al estreno de este film, su directora, María Teresa Larraín, nos dio una clase de lo que significa ser objetivo.
María Teresa prefiere hablar de un punto de equilibrio y no de objetividad. Es decir, a pesar de la evidencia de los hechos, deja hablar a cada una de las familias sin intervenir. Este manido punto de equilibrio de la directora, es por tanto un referente de tanta importancia como lo es la cámara. Es decir, el hombre y sus emociones tienen tanta importancia como el obturador.
¿Habitar este punto de equilibrio será entonces no sentir?
O dicho con otras palabras ¿mirar el abuso sin juicios es algo que nos inhiba de ver al abusador?
Que cada cual exponga con la serenidad que sea posible sus pensamientos y emociones, no inhabilita a nadie utilizar la alternativa de contrainterrogar cuando la contradicción se hace evidente.
Pero nada de esto ocurre. Una cámara omnisciente mira con su ojo cíclope lo que quieran decir los protagonistas. La directora no tiene nada que decir, entendemos que por el bien superior de mantener su “punto de equilibrio”. Resultado, una película que ha pasado sin pena ni gloria, en donde todos han resultado ganadores. O bien, todos perdedores y en donde, desgraciadamente, quedamos tan desinformados como antes de ver ni escuchar nada.
Vistas así las cosas, las familias Figueroa y Pichún, confrontadas con visiones de mundo contrapuestas, son ambas culpables e inocentes.

Quizás si la más flagrante contradicción mostrada en el film por uno de los protagonistas, sea plantear que su estructuración ética de hombre de bien pase por ser Presidente Vitalicio de la Fundación Pablo Neruda, ante lo que la directora con absoluto control, y no interrumpiendo su inflexible y particular sentido de la objetividad, no tiene ningún comentario al respecto.

El viejo poeta, aguerrido en las luchas de los pobres nuestros, invitó a los generales traidores de la España desangrada a mirar su casa muerta, y a que vinieran a ver la sangre por las calles. Amenazó con firmeza cuando dijo que de cada niño muerto nacería un fusil con ojos, que les encontrarían el sitio del corazón. Luego, ya en su madurez, nos convocó al nixonicidio, en poemas que mueven el piso a las convicciones de que el arte no puede estar al servicio de la política y de los problemas sociales.

Pues bien, ha llegado la Mistral a Chile, país en el que nunca quiso estar. Temía que fueran a tratarle como la Gaby pero desgraciadamente ocurrió algo peor, cuando le hicieron el monumento al olvido representado en el billete de cinco mil pesos.

A pesar que no se ha anunciado, seguramente irá a ver a su amigo Neruda, pero no a Temuco, ciudad que detestaba al recibir ataques diversos por la prensa de parte de un político de la zona.
Cabe hacer notar que el diario “La Mañana”, el primer periódico de la ciudad, y en donde el poeta escribiera sus primeras colaboraciones, fue incendiado por los mismos amigos del “orden” de estos días, que les parece sensato e indiscutible, que el Presidente de la Fundación Pablo Neruda sostenga en una entrevista al periódico “El Mercurio”, que los mapuche jamás fueron propietarios de nada, dada su condición nómada, y que era deber del estado reciclarlos (sic).
Solo así dejarían de ser salvajes y seguramente tendrían mayores opciones de acceder a la bondad, generosidad y tolerancia que representa el estado dominante.

No sé si alguien lo recuerda: Gabriela Mistral fue promotora de la reforma agraria en Chile. Fue defensora de revolucionarios de importancia en la historia latinoamérica como el nicaragüense César Augusto Sandino. ¿Cómo se las irán a arreglar para que esta recuperación del legado de la poetisa, no se transforme en el emblema de lucha de los que consideran la voz de estos hermanos mayores, como la voz que los acoge y los interpreta?

De algo sí podemos estar seguros: Gabriela Mistral y Pablo Neruda, han sido los más grandes defensores de la dignidad indígena. Y entendidas así las cosas, los que habitan la esperanza de días mejores, los heridos por la bestia del fascismo solapado que impele a sostener la felicidad de unos pocos, coaccionando la libertad de muchos, tienen dos aliados que inequívocamente están en defensa de quienes no tienen mas que unos pocos sueños como toda propiedad personal.

El trozo de ruda Mistral significa algo más que posar ante una cámara con una escultura, o mirar que en el lenguaje de los días vuelven a estar presentes los nombres de dos hitos, que no tienen nada en común con las predecibles palabras insustanciales de dos futbolistas cotizados, por ejemplo.
Se trata el asunto de mirar nuestros condicionamientos y convicciones con la determinación y el asombro de quien descubre en sí mismo, la ternura de la esperanza a partir de un profundo y revolucionario sentir, que ponga al hombre como asunto central, entre otras cosas.

El viento Mistral, pule a la roca Mistral. La roca Mistral que sabe el lenguaje que viene de tramontana, nos traduce palabras que invitan a la liberación, a la alegría, a la cooperación.




jueves, 14 de febrero de 2008

De tu boca clandestina.



De tu boca clandestina
Quiero tus amplios besos
En la oculta seda negra
De la noche.

De tus caderas
Hechas de madera blanca
Quiero mi último refugio.

Del triángulo de tus piernas
Quiero tocar
El rocío tibio
En la hierba de tu pubis.

De tu largo abrazo horizontal
Quiero toda la paz.

Del silencio de tu despedida
Quiero la duda de ver
Si es cierto que existes.



© En "Karmazul, para duendes y sirenas" Editorial Isla Negra, Puerto Rico, y Editora Buho, República Dominicana, 1996.
(ISBN 1-881715-18-3).
© Bernardo Reyes.

lunes, 11 de febrero de 2008

MIO ZIO : PABLO NERUDA

(Publicado en la revista italiana CLUB 3 edición diciembre 2007)

A colloquio con Bernardo Reyes ,
pronipote del Premio Nobel e poeta


di Marco Roncalli

Quando l’anno scorso fu eletto presidente Giorgio Napolitano mi ricordò subito che il neo Capo dello Stato era stato sottoscrittore della prima edizione anonima di Los Versos del Capitan del suo prozio Pablo Neruda, tra il ’51 e il ’52 fuoriuscito in Italia insieme a Matilde Urrutia (al cui fascino il poeta –già legato alla pittrice Delia del Carril all’epoca della guerra civile spagnola- non aveva saputo sottrarsi). Lui poi a segnalarmi con costanza i libri dedicati al “vate” cileno, che andrebbero riscritti alla luce del suo Retrato de famiglia edito nel 1996 . Lui è Bernardo Reyes . Vive a Santiago del Cile e porta bene i suoi cinquantasei .Pronipote di Neftalí Reyes Basalto (il vero nome di Neruda) e pure poeta, ha cominciato a pubblicare nel ‘78 in piena dittatura militare,quando chiamarsi Reyes era duro. Sposato con Mary Cruz e padre di due figli, inventore di quel Tren de Poesía che ha portato in giro per il Cile tanti scrittori sui vagoni di una locomotiva a vapore seguendo la linea ferroviaria in disuso sulla quale avanzava il trenino del padre del Premio Nobel, Reyes deve notorietà alla pubblicazione dei Cuadernos de Temuco (le prime poesie nerudiane rimaste inedite dopo la morte del Premio Nobel ), ma tra i suoio meriti c’è quello di aver ricostruito con il suo Retrato e i Cuadernos citati, quell’intima trama familiare, trascurata da storici e critici, che ha permesso un approfondimento delle origini biografiche e poetiche di Neruda. Ed è una storia- ricorda Bernardo- che inizia da lontano. Con il piccolo Neftalí Reyes dentro una città che ingrandisce rubando terreno alla selva, e dentro una famiglia che vive contraddizioni e disarmonie, alle quali si sottrae rifugiandosi nella poesia. Cerchiamo di capirne di più chiedendo a Bernardo di spiegarci la sua parentela con Neruda e la sua famiglia. “ Mio nonno paterno Rodolfo Reyes era il fratello maggiore di Neruda .Tuttavia non ebbe con lui il ruolo di primogenito perché nato da una relazione casuale di suo padre don José del Carmen Reyes Morales con Donna Trinidad Candia Marvede ,molto prima della nascita di Neruda. Come ‘figlio naturale’ fu relegato in disparte.Mio nonno è cresciuto libero nella zona del rio Toltén e usò le sue prime scarpe a tredici anni quando don José -padre di Rodolfo e di Pablo- sposò in seconde nozze Donna Trinidad, dopo che era morta– e proprio nel darlo alla luce- la madre di Neruda: Rosa Neftalí Basoalto Opazo. Come Neruda rivelò doti precoci per la poesia, così mio nonno Rodolfo le manifestò per il canto. Ma quando ebbe una borsa di studio per studiar musica al Conservatorio di Santiago subì il divieto del bisnonno: bastava già un artista per don José. Neruda non ricevette lo stesso colpo quando suo padre si accorse che non studiava pedagogia ma inseguiva la poesia: solo restò senza appoggi economici. Pablo affrontò con la magia della poesia le avversioni familiari, mio nonno Rodolfo rimase castrato artisticamente . Se poi mia bisnonna, Donna Trinidad, per ipocriti pregiudizi vittoriani non aveva potuto allevare il suo primo figlio, quando arrivò Neruda si volse interamente a lui che in seguito sempre la chiamò mamamadre teneramente incapace di chiamarla matrigna. Poi si unì una terza sorellastra: mia zia Laura Reyes Candia che presto seppe tutto senza far però distinzioni tra i suoi fratelli e mantenendo i segreti Nella mia famiglia insomma ci fu un triangolo amoroso,comprensibile solo dentro una certa confusa situazione. Due madri appaiono registrate nella genealogia della famiglia Reyes.Con le mie ricerche ne ho aggiunta una, sconosciuta, mai apparsa in documenti. Aurelia Tolrà:la madre biologica di Laura Reyes. …”.Per carità fermiamoci qui… “ Sì. Attenzione, però. Sono radici importanti e indicatori di un’ atmosfera senza le quali non si capisce il mito chiamato Neruda…”. Parlami della tua relazione con lui. “Fu naturale da sempre: mai ho dissociato personaggio e persona. E in casa di mio padre- Raùl Reyes Toledo- era accolto come nella sua di Temuco.Inoltre questa abitazione era vicina a quella dov’era cresciuto e comunicava attraverso porte interne con la ‘casa vecchia’. Nello stesso patìo dove stavano nonno Rodolfoe gli zii Neftalí e Laura, son cresciuto io con i miei fratelli.Per noi Neruda era il familiare ricevuto con affetto dagli adulti e, per la notorietà, con enorme curiosità dai più piccoli. Nei ritorni in Cile dai suoi ripetuti viaggi lui trovava sempre di tempo per recarsi da noi. Ma si parlava di tutto fuorché di letteratura, oggetto di scarsa predilezione in famiglia…”..Tranne il tuo caso: il pronipote che ci ha restituito le origini di Neruda, e per giunta poeta… “Sì i miei lavori , piuttosto citati, hanno fatto chiarezza su questa famiglia povera del sud del Cile, con enormi carenze, anche affettive. Ma è stata dura ,all’inizio nessuno diede importanza al mio lavoro, poi tanti si sono ricreduti. L’essere io allora sconosciuto scrittore di provincia e parente di Neruda costituiva un fatto insolito”. Hai raccolto un’eredità, o la tua è una vocazione? “Niente di questo. Affronto il tema per una questione personale. Ti ricordi il golpe in Cile nel 1973? Per noi, per me, significa aver vissuto l’orrore . I camion dei militari, le città sotto assedio, gli amici spariti. Sembrava un film, ma era realtà. Che ha lasciato cicatrici dolorose a quanti dovettero esiliare, e a quanti furono costretti ad essere esuli dentro casa . Una storia brutale. In quell’orrore sorse in me la necessità di spiegare perché militari rabbiosi e ignoranti provocavano questi atti demenziali . Continuavo a pensare. E poi avvertiii in modo naturale il desiderio di ricostruire anche la mia storia personale e familiare. Era necessario riarmarsi emozionalmente, e Pablo in questo contesto era uno più della famiglia. Scoprendo la sua vita, dalle mie stesse radici, ho constatato luci e ombre della sua esistenza sino al sorgere in me di nuovi conflitti. Ognuno è quel che è: immerso in eventi irripetibili.Vantaggi e svantaggi di queste circostanze funzionano con un’unica condizione: non accendere luce per fare paragoni nella mezzanotte di questo concubinato”. Nei fatti dove ti ha portato questo dato? “Per molto tempo Neruda è stato letto decontestualizzato dalle sue origini .Che invece sono fondamentali. Le radici del suo umanesimo che passano per una scelta politica, sono invece strettamente legate alla sua famiglia e a una zona ben precisa del sud del Cile. Etica, passione, visceralità, ciò che lo portava alla necessità di avere un contatto con le cose, le emozioni, ad essere come diceva Lorca ‘un poeta più vicino al sangue che all’inchiostro’, nascono anche da lì”. Secondo te quel che si conosce di Neruda è tutto? Lavorando al mio ultimo libro, ancora inedito e appena concluso, ho scoperto fatti sconosciuti, specie documenti provenienti da diversi archivi pubblici e privati ed anche racconti su aspetti ignoti in vecchi giornali . A New York fortuitamente son finiti in mano a un collezionista le lettere di Alvaro Hinojosa spedite dall’oriente quando il poeta Hinojosa aveva accompagnato il ventenne Neruda console in Birmania e a Cylon tra il ’27 e il ’28: testimonianze di una tappa inesplorata. Ho affrontato questo nuovo lavoro -che ruota attorno al processo di scrittura di Residencia en la Tierra- con un pretesto . Quello di investigare la storia di sua figlia –l’unica Malva Marina, morta a otto anni, avuta dall’olandese Marìa Antonieta Hagenaar sposata nel ’31. Così ecco il periplo Oriente, Buenos Aires, Barcellona, Madrid, Marsiglia e Olanda. Il risultato è stato sorprendente:per anni si è insistito su luoghi comuni con l’unica certezza che c’erano enormi contraddizioni,silenzi inspiegabili del poeta su un’ epoca oscura, certi ossequi ai dettati stalinisti, e soprattutto, l’enorme umanità che emrge da periodi storici complessi. Questo libro rende conto di un processo legato strettamente all’Europa e segue la seconda guerra mondiale e la Spagna in guerra civile, quando nasce Malva Marina durante i bombardamenti su Madrid. Il ruolo del poeta, l’evoluzione della sua opera, la sua relazione con gli intellettuali visti dalla prospettiva intima dell’uomo tra problemi personali e contraddizioni, speranze e frustrazioni”. Che tu sappia ci sono ancora degli inediti? “Non mi sorprenderebbe che apparissero.Il mio stesso lavoro prova che delle figure che sembrerebbero uscite da un romanzo, sono esistite ed ebbero enorme influenza su di lui. Neruda. Prima si nominavano en passant .Come se non avesse avuto alcuna importanza il dolore del poeta padre di una figlia con un male incurabile….”. Hai ricordi particolari di incontri con lui? Ricordo quand’ero piccolo che zio Pablo a casa mia incontrava i parentii, anche anziani centenari come le nonne e le prozie già testimoni dirette di usurpazioni sulle terre degli avi. Alla morte di Neruda avevo ventidue anni . Ricordo i viaggi che fece al sud del Cile negli anni ’60 e ’70. Con Matilde Urrutia siam poi diventati amici stretti dopo la morte di Pablo nel ’73 : è stata lei a farmi conoscere l’uomo universale che faceva paura anche da morto.La repressione della polizia di Pinochet si manifestava anche quando andavamo a lasciargli i fiori al cimitero ogni 23 settembre, anniversario della morte. Era assurdo vedere i mitragliatori puntati verso un gruppetto di persone davanti alla tomba di un poeta morto. Ma prima del golpe i ricordi sono belli. Rammento molti ambasciatori o scrittori che si comportavano come bambini giocando con noi e con lui. Immaginati il poeta Thiago de Mello che lavorò anche in diplomazia gattonare con noi sotto i tavoli. Lo ricordavo, a Caracas, anche alla vedova di Miguel Otero Silva , fondatore e proprietario del giornale El Nacional, lo scrittore che nascose i denari del Premio Nobel dopo il golpe militare: le ricordavo i giochi allegri con lui e Neruda a casa nostra ”. Com’è amministrata l’eredità spirituale, ma anche economica, di Neruda nella sua patria? “ Direi che quella spirituale è di tutti. Canto General, le sue innovazioni poetiche , i suoi versi epici e mitici ne fanno un cittadino del mondo. La poetessa cattolica Gabriela Mistral parlava di lui come di “un mistico della materia’. La sua eredità spirituale è grande come una cordillera, impossibile a non vedersi, . L’amministrazione economica è solo una questione contabile di somme perché Neruda è anche un marchio registrato che vende bene. Ma è tutt’altra cosa. La mia patria, come governo, in nessuno dei due aspetti gioca le carte . Salvo quando sente la necessità di decorare con le parole del poeta ciò che non riescono a esprimere i deplorevoli discorsi delle autorità. E’ il Cile nascosto nelle sacche della povertà –lontano dalle risorse che si spartiscono i ricchi- che mantiene più viva l’immagine del suo poeta”.Morto Pinochet, si parla di riconciliazione nazionale .Che ne pensi? “Pinochet da tempo era una figura patetica , cifra di una decadenza morale. Abbiamo visto come il popolo cileno si sia mosso a festeggiare la morte del tiranno.Ma la idiosincrasia dei cileni non si è manifestata con crudeltà davanti al dolore altrui. Io sono sceso in piazza con una bottiglia e la bandiera del Cile sulle spalle. Più che un festeggiamento ,un atto per esorcizzare la malvagità intrinseca del pinochetismo. La riconciliazione? Un atto che deve contenere minimi gesti di umanità: come segnalare ai familiari dei desaparecidos dove son finiti i resti. Si sappia almeno dove andare a piangere”. Ultime domande: quale itinerario consigli a chi vorrebbe seguire in Cile le orme del poeta? E quali letture nel bagaglio? “ Nel ’93 con Dario Puccini, mio amico, studioso di Neruda., e le nostre mogli abbiamo fatto un viaggio nel sud del Cile con lo stesso treno col quale il poeta viaggiava con suo padre. Su questo itinerario Puccini,entusiasta, mi disse avrebbe convinto Federico Fellini a realizzare un grande film. Purtroppo il suo ritorno a Roma coincise proprio con la morte del regista. Però è Neruda stesso ad indicare molte tappe, da quelle oggi preda del turismo ai barrjos miserabili di Santiago dove studiava.Tra queste c’è l’Oceano Pacifico, l’ Isla Negra sopra le rocce , c’è Puerto Saavedra dove sono stati scritti versi dei Veinte poemas de amor”. Alla milionesima copia di questa raccolta Neruda disse: “In virtù di un miracolo che non comprendo, questo tormentato libro di poesia ha indicato a molti uomini la strada della felicità”. Strano destino per un libro nato da inquietudine e trasformatosi in una fonte di conforto.Sta qui il segreto di un successo che trascende la contingenza dell’impegno politico? Bernardo però consiglia di mettere in valigia Confieso que he vivido , lì dove si legge: “Può la poesia servire ai nostri simili? Può accompagnare le lotte degli uomini?”. “Sono le vere memorie e una guida poetica e geografica”-conclude - “Chi comincia con queste pagine, avverte il desiderio di continuare a leggere tutto”.