martes, 26 de abril de 2016

NO SÉ CÓMO ME LLAMO/ Neruda, 1972

“…encontré que ya todos me llamaban, 
todos le arremetían a mi nombre: 
algunos lo arañaban 
en el senado con escarbadientes, 
otros agujereaban mi estatura 
como si yo fuera hecho de queso: 
no me sirvió mi máscara nocturna, 
mi vocación silvestre. 
Y me sentí desnudo 
después de tantas condecoraciones, 
listo para volver de donde vine, 
a la humedad del subsuelo.”   

Fragmento de “No sé cómo me llamo”, Geografía infructuosa. (1972)

jueves, 21 de abril de 2016

DOS FOTOS UTILIZADAS PARA CONFUNDIR /falso asesinato Neruda

("Soy el sueño de otros XII")

Por Bernardo Reyes

1941, Cuernavaca, golpiza por nazis por haber apoyado a la URSS
28 de diciembre
El diario “El País”, supuestamente honorable y referente periodístico, ha utilizado estas fotos que se añaden al texto para darle credibilidad a sus notas periodísticas referidas al “homicidio de Neruda”, que como tantas otras que conforman el expediente del “asesinato” tratándose simplemente de un copy/paste de publicaciones periodísticas anteriores utilizadas por dos descarados, profesionales de la prensa amarillista.

Ellos, como he sostenido, están hoy confrontados por una lucha de credibilidad que les hará bastante difíciles sus futuros días periodísticos.
En su casa en Michoacán (Chile), luego de un accidente
automovivilistico junto a Enrico Berlinguer
(años 1953 o 54). Datos Aprox.
Uno de ellos, es el mexicano Mario Casasús, y el otro es un seudo periodista chileno, Francisco Marín, maletero de izquierda, de baja estopa, mediocre intelectual, que utiliza cualquier  subterfugio para hacerse notar.
Igual que un “sobrino directo”.
Mismo modus operandi que el solterísimo chofer de marras, cuya biografía mal armada no permite (por el momento) entender los entresijos de su mente torcida y mentirosa.

Si alguien ha leído en estas notas mencionadas, entenderá que son varios los periodistas incautos, nacionales e internacionales, que reprodujeron patrañas e imbecilidades diversas. De partida, todos los periódicos nacionales.
Con toda comodidad aquí también caben en esta definición pasquines digitales diversos, que so pretexto de ser justicieros, y hasta “patriotas” (como “alguien” que firma en sus mediocres notas copiadas), intentan mostrar una moral revolucionaria de izquierda, que personalmente me provoca nauseas. Ya lo nombraremos con pelos y señales, a ver si entonces vuelven a caer en su discurso los amigos cubanos.

¿Será posible que nuestra digna izquierda que ha contado con próceres intelectuales, con verdaderos héroes revolucionarios tenga hoy que recurrir a este tipo de personas?

Nadie lo entiende. Nadie lo entenderá. Solo justifico la decadente condición humana, planteándome nuevamente que las carencias que dejó la dictadura, son seres dañados en la sutil esencia espiritual que los conforma, y los ha transformado, cuando no trastornado en esperpentos.

Sumémosle a lo dicho, que nuestros líderes políticos son un engendro de convicciones que nadie entiende. ¿Existe alguien, algo, semejante a la utopía socialista y humanista que muchos soñamos?

En tal situación, sentirse derrotado, viendo lo que vemos, es un verdadero triunfo de la esperanza personal.
Qué duro resulta decir que ya no podemos seguir confiando en quien confiamos.

Nota aclaratoria: por mucha aproximación, de ningún modo el de la foto es Manuel Araya, pese a lo que se dijo. En el buscador si se colocan estas fotos aflorarán miles de páginas que lo relacionan con un "asesinato", con 1973, en buenas cuentas



miércoles, 20 de abril de 2016

CUARTO ENTIERRO DE NERUDA EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE

("Soy el sueño de otros XI")

Por Bernardo Reyes

Con todo respeto a los seguidores de don Patricio Aylwin, creo que su frase mas desafortunada fue aquélla de la “justicia en la medida de lo posible”.
Sin embargo no es por esta tibieza política, que el legado de don Patricio debiera medirse sino por hechos concretos y diversos, que también abarcan su defensa a los derechos humanos.
Pero estas palabras tan a la medida de una derecha golpista, dispuesta a extender sus redes de apoyo fascistas, todavía nos resultan hirientes a muchos. Estimo que hubiese sido mejor no haberlas dicho.

Compite este desacierto de Don Patricio con esto de pedir perdón estatal al pueblo de Chile por las atrocidades de la dictadura. ¿Cómo es esto de pedir perdón en nombre de asesinos y torturadores? ¿Habrá recordado don Patricio en su discurso cuando a las mujeres les metían ratones en la vagina? ¿Habrá recordado a los jóvenes torturados arrancándoles las uñas?
Tiendo a pensar que este perdón mas bien se trató de un oblicuo perdón personal, por haber facilitado que genocidas hubiesen llegado al poder, justamente por su apoyo inequívoco. Que la muerte y el terror fuese la forma cotidiana de convivir en nuestra nación por largo tiempo. Este discurso manido, del terror a la dictadura marxista, es algo sin asidero, y ha sido justamente “la historia” la que ha demostrado su completa falta de coherencia.

Por cierto estas palabras no pretenden ser la verdad absoluta. Y de modo alguno quisiera ser hiriente con sus camaradas. Solo representan un particular sentir, en una sociedad en la que el legado de don Patricio es palpable, en tanto gobierno de transición atado de manos, gracias a una derecha bastante hipócrita.

Entre los eventos simbólicos del presidente Aylwin, que el país no debería olvidar –y que a ratos olvida- está justamente el Tercer Entierro de Neruda cuando se trasladaron los restos de Pablo y Matilde desde el Cementerio General, hasta lo que se suponía sería la tumba definitiva en Isla Negra.

Me tocó estar detrás del Presidente Aylwin, y de nuestro querido Volodia Teitelboim. Estaban varios grandes, entre ellos Osvaldo Guayasamín. Vi de cerca la emoción del presidente, e íntimamente sentí que en esa emoción no había impostura.
Tampoco vi impostura en su mirada bondadosa, en ese apoteósico 12 de diciembre de 1992, con miles de personas llenando las calles desde el Ex Congreso hasta Isla Negra, en un funeral de estado.

La gestión del presidente Patricio Aylwin, en relación al traslado fue de un simbolismo enorme: el triunfo del amor sobre la muerte; de la poesía sobre ridículos bandos; de la luz sobre las sombras.
El retorno a la democracia, un tanto o un mucho coja, hace que este país no sea el mismo. Y don Patricio debe tener un lugar de honor, en el ritual de la esperanza, por mucho que discrepemos.

Hoy ha querido la muerte entregarnos otro simbolismo trágico, en que los restos de Aylwin y los restos de Neruda, casi coinciden en el Ex Congreso. Distintos velatorios, pero idéntico viaje. Uno directo a su primer entierro, el otro al cuarto.
Sin embargo la obviedad indiscutible del legado de estos dos personajes históricos, tiene en el caso del cuarto entierro de Neruda, un matiz de una repugnante  impostación.

Se trata de que un mentiroso, un estafador, y algunos compañeros de su partido, quisieron ver un acto homicida, donde lo que existió fue una conflagración de idioteces que dan vergüenza ajena.

Ahora bien, por la red ha circulado la invitación que adjunto.
Debo aclarar que la familia no ha convocado a homenaje alguno. Sí lo ha hecho un notable arribista a nombre de tres hermanos. Siendo la parte minoritaria de los herederos, ha ignorado a un 65% de los herederos del vate, y ha convocado al PC, al Ministerio del Interior, al Senado, a la SECH y al Consejo de la Cultura y las Artes.Y, se ha anunciado la presencia de la Presidente, como guinda de la torta.

Si es real esta “invitación a un reentierro”, hay que sentir lástima y vergüenza ajena cómo pueden ser instrumentalizados instancias gubernamentales, escritores y políticos avezados por la estupidez y la ignorancia de la condición humana ¿Los mismos que con pretextos de dudosa validez logran sacar los restos ahora hacen un "homenaje"? ¿No resulta notorio que los homenajeados serán quienes organizan el circo?

Agrego que en horas de homenaje televisivo al difunto presidente, no se ha nombrado la participación de la CÍA en el golpe militar.
Tampoco se ha dicho ni media palabra de esta noble acción de don Patricio con los restos de Pablo y Matilde, devueltos con dignidad y afecto a la tierra desde donde debe escucharse el mar que tanto amaban los amantes.

Don Patricio Aylwin, descanse en paz.
Don Pablo Neruda, inténtelo, si le fuera posible.


martes, 19 de abril de 2016

RECADO A MICHELLE BACHELET /a propósito del falso asesinato de Neruda

("Soy el sueño de otros X")

Por Bernardo Reyes

Sra. Presidenta:

Uno de los más patéticos ejercicios ciudadanos, es el de escribir en un blog una misiva a un presidente de la república, que con suerte lo  lee un par de amigos. Pero no puede negar que el acto de simulación que hago de estar comunicado con usted, parece real. Como si en verdad le fuese a importar lo que yo le estoy diciendo.

De la misma forma me parece patético cuando usted de buena fe recurre a sus asesores, que suelen innecesariamente someterla a vergonzantes situaciones.
Sin ironía, le digo que sus gobiernos hubiesen sido mas asertivos si usted hubiese confiado en su intuición. Estos enfermos imaginarios; estos discursos suyos que terminan en nada; este transantiago. En fin, no soy comentarista político, no voté por Ud. ni por nadie, y claro, no debería opinar. Aunque la omisión también sea un acto de expresar la opinión.

Así, ataviados con idéntico silencio, que nos hace mutuamente anónimos, me sumo en la ilusión de que usted leerá estas palabras, y que escuchará a su intuición en esta oportunidad.

Me refiero a su anunciada participación en el Congreso con motivo de una suerte de velorio nerudiano, con discursos de Ricardo Lagos, y Antonio Quintana, quienes el mejor discurso deberían pronunciar es el silencio. Mejor aún, que ni siquiera fueran. En el caso de Guillermo Teillier, nada diré, pues me reuní con el ofreciéndole toda la información del caso, que con seguridad ni siquiera habrá leído.
Por tanto mi recado es el siguiente:

1º El programa de Derechos Humanos, del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, al menos en este caso no ha servido para nada, salvo para meter la pata. No es posible que su gobierno se hubiese sumado a la querella en un caso con tantas falencias argumentales. Se trata de abogados, y además especialistas en derechos humanos ¿Puede Ud. entender que ellos con ligereza que asombra, hubiesen repetido argumentos idénticos a de los iniciales querellantes sin haber constatado la legitimidad de ellos?
Desde que me hice parte con mi abogado hemos hecho llegar decenas de errores, mentiras y contradicciones, al Ministro Carroza, que demuestran que el acto homicida jamás existió. Si desea estos antecedentes, mi abogado gustoso le podrá dar la información que requiera.

2º Sra. Presidenta, su presencia dará nuevos motivos para ser expuesta al escarnio público, como tantas veces le ha sucedido. Le sugiero algo sensato: despida a todo el personal del Programa de Derechos Humanos, y luego retire su participación en un juicio trucho.

3ª Recientemente usted nombró Embajador en Uruguay al abogado Eduardo Contreras. Bueno este abogado fue nombrado por uno de los involucrados como parte de una suerte de complot. Yo no podría asegurar tanto, pero sí sé decirle que los antecedentes iniciales, las entrevistas de Manuel Araya, contradicen completamente a lo que dijo después, completamente pauteado por alguien. Y parece ser que Contreras repitió las conclusiones de dos periodistas, Mario Casasús y de Francisco Marín, dado que todas y cada una de las publicaciones fueron exhibidas como prueba casi indiscutible en el expediente.

4º La opinión que tengo de este señor Manuel Araya, es que no ha asumido su delirio de la mitomanía.  Usted es doctora, estudie en detalle su comportamiento, su gestualidad, sus declaraciones, y verá que es un hombre que miente y seguirá mintiendo, porque es incapaz se hacer otra cosa en la vida. Pídale a sus asesores jurídicos del ministerio del interior que estudien el expediente, que estudien las contradicciones. No se quede con esto de los exámenes, si el asunto es que se han practicada millonarias diligencias, sin haber sido necesarias, ya que lo que dio origen a todo esto fue una descarada mentira de Araya, con apoyo legal y “periodístico”. Me refiero a los nombrados en el punto anterior que ahora se acusan mutuamente de manipulación y traición, pese a ser coautores de un libro que denunciaría todo este “asesinato”.

5º.- ¿Sabía Ud. Sra. Presidenta que en todas estas conversaciones con el Senado, con el programa de Derechos Humanos, con Cancillería, ha sido escuchado el 17% de los herederos del poeta, y que más del 65% ni siquiera nos pidieron la opinión.?
Y, además que quien dice representar a los herederos es simplemente un arribista, con denuncias en curso en tribunales, que seguramente se irán conociendo.

Concluyo diciendo, Sra. Presidenta, que Ud. está mal asesorada, que este espectáculo decadente no es justo, que el funeral de Estado lo hizo magníficamente el Presidente Aylwin en 1992, y que en este caso correspondía simplemente la sobriedad de devolver los restos por un procedimiento formal de reposición.
Lo importante para todos los participantes, incluida Ud. misma si acaso se decide a ir, será el minuto de fama, un porcentaje escuálido de aprobación, ganado de mala forma,
Y estos políticos que continuarán arrastrando el poncho sumiéndonos en el marasmo de la marginalidad. En buenas cuentas, Ud. estará participando, por la sugerencia de sus pésimos asesores, por montajistas profesionales, por un estafador, y por políticos ávidos en las luces LED de las cámaras. Y todo lo dicho, puedo probarlo con argumentos sólidos, de la misma manera como pretendo demostrárselo al Ministro Mario Carroza.

Pero vea, siendo vecino suyo, de mi dpto. casi veo La Moneda, y siento la ilusión de que ud. está atenta a lo que “el pueblo” le informa, cuando sabemos que no es así.


Un saludo cordial.